No es una opinión

Daniel Castro Aniyar

Que Hamas es una organización terrorista que sueña islamizar el planeta, destruir al Estado de Israel, sostenida por el terror militar, político y religioso, que promueve abiertamente el odio racista a los judíos y que, para ellos, ninguna religión es buena si no está dominada por el Islam, no es una opinión.

Que, antes de refugiarnos en el Norte, recibí sobre la cabeza de mis hijos, de mi esposa y de la mía propia, solo en nuestro barrio de Ashkelon, no menos de 72 cohetes (es fácil decirlo) con poder mortífero, no es una opinión, es un hecho. Lo saben los 8 millones de habitantes de Israel que han recibido hasta la fecha más de 3000 cohetes (también es fácil decirlo) con el objetivo de matarnos. Uno destruyó un tanque de gasolina y otros han destruido casas y edificios, dejando un saldo de fuego y sangre civil. De hecho muchos escucharon cómo explotaron en el cielo los cohetes que iban rumbo al Reactor Nuclear de Dimona, y que, de no ser detenidos por el Kipat Barzel, hubieran creado un holocausto nuclear en toda la región, incluyendo Jordania, Siria, Líbano, Egipto y, por supuesto, los Territorios Palestinos.

Que Hamas utiliza a su propia población como escudos humanos, es decir, que obligan a los gazaníes a subirse en los edificios para disuadir los ataques israelíes, o que Hamas esconde sus armas en escuelas de niños, en mezquitas, mercados y hospitales, para provocar masacres convenientes, no es una opinión. Es un hecho.

Que el Ejercito Israelí echó humo en los túneles de Hamas y encontró que salía por sitios como cocinas, patios, salas, o en el medio de la alcoba infantil, de las comunas socialistas (kibutz) en territorio israelí, no es una opinión. Uno de los 200 terroristas presos declaró que el plan era matar a mansalva y secuestrar israelíes el día de Año Nuevo judío, es decir en el momento en que todas las familias se reúnen a comer y celebrar. “Los monstruos sí existen” es la frase de un artículo de periódico que cuenta cómo el túnel de Hamas llega al centro de una alcoba infantil.

En este texto no voy a opinar sobre eso. No. Voy a poner evidencias. Porque las hay, y muchas, de hecho, tanto como las que se quieran encontrar.

Lamentablemente, el antiisraelí de oficio, el que saca las fotos de niños palestinos muertos y grita “¿es acaso éste un terrorista???!!”, no le interesan las evidencias. En secreto, y a veces públicamente, reconoce cuál es su verdadera agenda: “La verdad es que Israel no debió existir nunca”, “la verdad es que los judíos tienen que devolverse a Alemania, Polonia, Yemen y Etiopía” o “la verdad es que el terror es el único lenguaje que entienden los judíos, si no, no se irán”.

Por lo tanto, toda el palabrerío de que Hamas quiere liberar a los palestinos de una ocupación (por cierto, Gaza no está ocupada desde el 2004), que el bloqueo militar a Hamas es la causa del conflicto o que Hamas quiere la convivencia, no es más que un cartón escenográfico.

Israel es el único país del globo terráqueo que desde su fundación, un montón de gente lo quiere aniquilar y desaparecer. Primero los árabes hicieron tres guerras perdidas para destruirlo y luego se le sumó una cierta izquierda global la cual, por falta de propuestas al complejo mundo de hoy, se han quedado sin banderas. Israel pasó a ser el mito perfecto: los niños palestinos muertos escudan a Hamas y, emocionalmente, escudan cualquier debate sensato sobre el tema. Muchos no identificarían al Líbano en el mapamundi, pero no importa, hablan con la boca grande. Los niños palestinos muertos son como la imagen de la explotación infantil que describía Marx en Londres, como los afiches de Vietnam, como las canciones de Alí y Quilapayún: Israel al fin mostraría la maldad intrínseca del capital y restauraría la inoperancia, la desunión y el desvarío ideológico de cierta izquierda moderna. Por eso algunos intelectuales de izquierda saben lo que pasa y sueñan la destrucción de Israel, saben que tales escudos humanos existen y saben que acabar con Israel es sumir a los árabes en la tiranía islamo-fascista, pero, aun así, salen a gritar consignas a favor de la OLP ayer, de Hamas y Hezbolá hoy, y me imagino que de Yijad Islámico o Al-Qaeda mañana. De algún modo, quieren vendernos la magia de que el islamismo radical de hoy, serán la Modernidad y el Estado de Derecho de mañana. Realmente lo que sucede es que esa izquierda no ha tenido la creatividad ni el estadismo de ofrecer algo nuevo al mundo.

Aquí dejo algunas buenas evidencias del verdadero papel de Hamas, con el criterio de que “A confesión de partes, relevo de pruebas”:

1. En este video de la TV de Gaza, un oficial de Hamas reconoce que ellos mismos “incentivan” a los palestinos a subirse en los edificios con el fin de disuadir los ataques israelíes. El mismo portavoz reconoce que “ha sido una estrategia eficiente”. Los palestinos saben que hay más posibilidades de que Israel actúe humanitariamente, que si desobedeciesen a Hamas.
http://www.memritv.org/clip/en/4340.htm

En este, un líder de Hamas se congratula de que las mujeres y niños sirven como “escudos humanos”, incluso la llama una “industria”:
http://www.memritv.org/clip/en/1710.htm

2. En este video, traducido al alemán, se ve a la policía de Gaza cogiendo a palos a personas que quieren escapar de los ataques israelíes, o salir de Gaza para peregrinar a la Meca durante el Ramadán. Hamas los necesita como escudos humanos. Está en alemán, pero las imágenes hablan solas.

En éste, la TV finlandesa confirma que Hamas lanza cohetes contra Israel desde el mismo hospital donde estaba la periodista. Usan a los pacientes como escudos humanos.
En español:
http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Principal/59523/

En finlandés (ésta es la fuente con títulos en ingles)

En éste, la propia ACNUR-Palestina denuncia haber encontrado al menos dos veces importante arsenal de guerra escondido en sus escuelas de Gaza. Con ello, Hamas provoca ataques israelíes sobre las escuelas de la ACNUR y sobre sus propios hijos.
http://www.unrwa.org/newsroom/press-releases/unrwa-condemns-placement-rockets-second-time-one-its-schools

3. En estos dos videos de la TV infantil de Gaza, los presentadores (uno de ellos, una niña y dos militantes disfrazados de peluches) incitan abiertamente un discurso sangriento y de odio a los judíos en otros niños.
http://www.memritv.org/clip/en/4265.htm
http://www.memritv.org/clip/en/4286.htm

4. Hamas reconoce con orgullo que lanzaron misiles contra el Reactor Nuclear de Dimona. El Kipat Barzel lo destruyó en el aire:
http://www.jpost.com/Operation-Protective-Edge/Rocket-alert-sirens-sound-in-Zichron-Yaakov-120-km-north-of-Gaza-362087

En el Tehran Times, un periódico pro-iraní, se calculó que, de haber tenido éxito, los misiles hubieran matado 18.000.000 de personas.
http://www.tehrantimes.com/oped/117238-dimona-israels-achilles-heel

5. Aquí Hamas amenaza de muerte a varios periodistas occidentales que habían reportado cómo los usan de escudos humanos. Hamas lanza cohetes desde el hotel donde duermen, los acusa de espías y les amenaza de muerte por el twitter. Aparecen los periodistas con sus nombres y apellidos (inglés).
http://www.jpost.com/Operation-Protective-Edge/Gaza-reporters-tweets-Hamas-using-human-shields-368689

6. Esta es la Carta Fundacional de Hamas, desde Wikipedia, con el link a su fuente original, totalmente vigente, en la que llaman al aniquilamiento de Israel, al aniquilamiento de los judíos y la construcción de una nación islámica desde el Jordán hasta el Mediterráneo. En relación a los judíos dice en su artículo 20 que hay que llamar “… a la acción “por el pueblo como un solo cuerpo” contra “un enemigo vicioso que actúa de manera similar al nazismo, por lo que no hay diferenciación entre el hombre y la mujer, entre niños y ancianos”.

En el artículo 13 dice que “no hay negociación posible, solo la Guerra Santa”. La Carta Fundacional de Hamas, toda, es una declaración de terror.
http://es.wikipedia.org/wiki/Carta_Fundacional_de_Hamás

Muy recientemente un clérigo de Kuwait ratifica esos principios y aconseja a Hamas por TV: 1) que las mujeres amamanten a sus hijos en el odio a los judíos, 2) atacar a objetivos civiles, 3) preferir la muerte a la vida y 4) a suicidarse por “la causa de Alá”. Si así es el sacerdote, imaginen al militar:
http://www.infobae.com/2014/07/25/1583243-el-video-que-demuestra-el-odio-borremos-israel-la-tierra

7. Al final pongo las fotos, tomadas con mi celular, de 4 misiles de Hamas explotados por el Ejercito Israelí en el techo del edificio donde vivo y sobre mi vecindario. El estruendo es tremendo. También hay una foto de la gente tirándose al piso de un tren israelí mientras somos atacados por Hamas. Mi propia esposa aparece en el piso entre las demás personas.

Para nosotros no es una opinión, sino un hecho contundente y grabado en nuestras vidas, que Israel no atacó a Hamas por una semana, mientras les pedía que cesaran sus ataques a la población civil. Fue una semana bajo terror y suspenso. No fue sino después de esa semana que comenzó la guerra.

Es una evidencia la muerte de centenares de centenares de persona en Gaza. Pero también lo es que esos muertos son llevados al matadero por quienes, a falta de moral, les ofrecen un paraíso en el Más Allá.

ataque al tren

tres cohetes en Ben Gurion, ashkelon

cohete sobre beit canada

Muchos años tiene La Mandrágora

Si hubiera sido una comedia no me hubiera reído tanto
Antonella Martínez

El día jueves 8 de Mayo asistí a una obra de teatro excepcional, cuyo agradable recuerdo guardaré toda la vida. Dado que sucedió en el Centro comunitario Matnás Vollemberg de un barrio de Asheklon, Israel, no hubo críticos de The Guardian o el NY Times, de tal modo que me remito a repetir las palabras de Antonella, mi esposa y mejor crítica: “Si hubiera sido una comedia, no me hubiera reído tanto”.

La obra fue adaptada y dirigida impecablemente por Jaime Berman a partir de la obra “La Mandrágora” de Nicolás de Maquiavelo, organizada por la OLEI de Ashkelon para el grupo de teatro La Máscara. Pero la genuinidad de la obra consiste en que fue actuada íntegramente por personas de edad muy avanzada. El mismo director declara al final de la obra, “si se suman los años de los actores, terminarían todos descendiendo del Arca de Noé”.

No es una pieza en la que uno se entera si los actores son buenos, la escenografía audaz o la dirección concienzuda. No. Por el contrario, es una obra de genuino teatro contemporáneo donde la sorpresa es la protagonista más importante. De hecho, el resultado es muy superior al proceso, es decir, a lo que incluso el director y los actores esperaban.

Cuando comenzó la obra, los más de 7 meses de entrenamiento se veían sólidos, pero luego, algo desplomó toda la cadena de entradas y diálogos. Una colaboradora del público, joven, derrumbó estrepitosamente el tendedero de ropa que había en la escenografía. El director atravesó la escena, al menos una 6 veces, disfrazado de un mamarracho llamado Ligurio, para pedirle al sonidista la entrada musical que nunca estaba a tiempo. El Padre Petaca, que tenía que estar anunciando la llegada del Cardenal durante toda la obra, se desapareció de escena para ir al baño. El director fue a buscarlo y lo puso en su puesto nuevamente. Los actores adelantaban sus parlamentos, y luego los repetían diciendo “ya esto lo repetí”. Algunos actores decían los diálogos de otros actores y otros, por consecuencia, carecían de diálogo. El director salió una y otra vez, vestido de Ligurio, para poner astutamente en boca de sus actores el diálogo roto, cuya secuencia, invariablemente, se volvía a romper. Como resultado, el hilo narrativo de toda la obra abandonó el guión original por diálogos “de contrabando”, como por ejemplo:

-Ahora ¿Por qué no le pedís un regalo al Padre?, y tú ¿Por qué no aceptás el regalo, agradeciéndole?
-Eso… yo acepto gustoso el regalo del esposo…
-…del padre
-… eso, del padre pero ¿Por qué tendría que agradecerlo?
-Si, tenés que agradecerlo porque, porque… [señalando al techo insistentemente]
-¡Ah, el techo de la iglesia!…
-¡Siiii, el techo de la iglesia!!

Las Hermanas del Convento salieron por la puerta equivocada. Al Padre Timoteo, de repente, se le “entumecieron las palabras”, y su interlocutor no pudo más que preguntarle “¿Pero… ¡qué te pasa en la boca!!?” El público advirtió un problema con las planchas dentales y se desternilló de la risa. Nuevamente el director, disfrazado de mamarracho, salía a buscar al sonidista, ya agotado, para pedir una entrada musical que nunca estaba a tiempo, gritando “¡la trece, la trece!!”, y, ante la mirada interrogativa del sonidista, decía en voz alta: “¡coño, si éste no habla castellano!!”. Cuando ya no era posible imaginar otro equívoco, en medio del Segundo Acto, todos los actores entraron al cuarto de la bella protagonista, quien según la historia tenía que acostarse con un hombre que no era su esposo. Y se quedaron todos, los 11 actores, adentro, en silencio, dejando al publico en suspenso por más de 4 minutos. Luego salieron, como si nada.
Todo eso sucedió con una sonrisa desenfadada, escondida en la comisura de los labios de todo el staff, la cual delataba que allí nadie estaba sufriendo y que, de hecho, disfrutaban verse caer por el desfiladero. El público lo entendió y se dejó llevar por la interminable cadena de equívocos, convirtiendo la obra en una de risas, suspenso y sorpresas.

Cuando terminó la obra, entre aplausos entusiastas, el Director dijo, quitándose el disfraz frente a todos: “Uds. seguramente han creído que todos estos errores fueron reales… Y , sí, fueron reales”… “Pero Uds. quizás no se han dado cuenta de que esto que ven aquí, es único en Israel. Es una obra con muchas entradas, con diálogos complejos, pero ellos aceptaron el reto. No conozco ninguna agrupación de teatro en todo el país con personas de tan avanzada edad… Y espero que no haya otra”. Las risas y los aplausos inundaron el teatro. Entonces una Monja, al final, intervino para decir “Quiero agradecer al Director porque nos hizo sentir útiles. Nos hizo sentir que sí podíamos”.

Muchos años tiene La Mandrágora, pero de vida por delante. Nos hizo sentir más vivos, más sabios y más felices.

Ojalá puedan volverla a presentar. Aunque el resultado sea imprevisto, como debe ser.

Venezuela, del 2014 al 2015

En Septiembre del 2013 describí los problemas y la naturaleza de los problemas que íbamos a vivir en el 2014. Lo dejé escrito aquí: https://creartesis2.wordpress.com/2013/09/29/el-juego-trancado-de-la-economia-venezolana-como-salir/

Esto lo escribí y lo advertí claramente a muchos amigos, de oposición y de gobierno, algunos funcionarios del BCV y algunos en la vicepresidencia productiva de Chávez y otros en el llamado poder popular. Tales conversaciones tuvieron lugar desde junio del 2011 hasta los primeros días de octubre del 2013.

 

 

Entre otras cosas escribí:

“El 2014 será un año decisivo para observar la resistencia sociopolítica de la población: pobreza con altos precios petroleros, con elevada desigualdad, mayor inseguridad y un clima político explosivo” (…)

“(…)una razón política, no económica: no es posible acumular más represión en un contexto en el que el Estado no tiene la suficiente legitimidad institucional, su seguidores se dispersan, y los recursos ya está agotados” (…)

“El mercado especulativo, a la sombra de un gobierno que les protegerá, hará aun mas inasible la economía, esto es, menos susceptible de políticas efectivas, acelerará la desigualdad y acelerará la pobreza”.

En otras palabras, escribí desde el 2011 hasta el 2013 sobre la represión que vendría cuando aun no era visible, sobre la explosión política en el 2014 y sobre la incapacidad creciente del gobierno de gobernar en el 2014. Advertí con tiempo que si no se tomaban medidas, se precipitaría una crisis con consecuencias irreversibles.

A diferencia de Dos Santos, que tanto daño le hace al país, no escribí como profeta, sino como un científico social más. No di información exclusiva caída del cielo, sino de análisis sobre las cuentas nacionales, el destino de las importaciones y el impacto que tiene el gasto y la deuda a partir de las estructuras culturales y políticas de ese país.

De hecho, otros también han escrito. Algunos coinciden con este análisis, a su modo. Algunos lo intuyeron y callaron. Otros lo exageraron para promover una movilización de su tribu. En años anteriores el gobierno había hecho oidos sordos a sus propios funcionarios como Tobías Nobrega o Maza Zavala.

Otros, intuyendo lo que pasaba, sin embargo, sepultaron todo y culpabilizaron a la aun invisible injerencia sionista-norteamericana o…. a las víctimas, con el argumento de la cultura rentística de los venezolanos (nueva chistera mágica, sobreutilizada, de la que parecen salir todos los problemas según el chavismo).

Ahora quiero continuar con Uds. esta reflexión, ya en la entrada del 2014.

Lo más importante para los venezolanos es que puedan reconocer cuáles son las razones estructurales de la profunda crisis que viven. Si no saben lo que sucede, no podrán prever lo que sucederá y repetirán eternamente los mismos errores.

La raíz de esta crisis, puedo demostrarlo, está en políticas que comenzaron en 1973[1]. Pero, para nuestros efectos (hoy, Marzo del 2014 y en el marco de un artículo breve) tal raíz puede simplificarse:

  1. el gobierno gastó muchísimo más de lo que entraba por concepto petrolero. Esto no es nada nuevo, absolutamente todos los países petroleros con población importante tienen el mismo problema. A diferencia de lo que se dice hasta el hastío, el dinero del petróleo nunca alcanza, ni nunca ha alcanzado, desde los años 40 hasta hoy.
  2. La lógica de “mantenerse en el poder” y “construir la revolución” conllevó a utilizar los altos precios petroleros en el experimento más soñado de toda revolución socialista: tener dinero para financiar la utopía.
  3. Para compensar estos objetivos, el gobierno se endeudó gravemente, como nunca en la historia nacional y puso las reservas petroleras venezolanas, las más importantes en un solo país, como garantía, endeudando así generaciones enteras. Construyó un mercado artificial para poder mantener artificialmente el caudal de apoyos y dio algunos servicios precarios a la población, aunque no provinieran de prosperidad verdadera. También hizo diplomacia con petróleo y se forjó un escudo internacional con declaratorias y con dinero que no se reproduce.
  4. El resultado hoy es visible. Hay que pagar las deudas, internas y externas. No quedan muchas reservas monetarias. El resto del aparato productivo está destruido o incapacitado para sobrevivir sin gigantescos subsidios directos e indirectos. Hoy Venezuela es un satélite de potencias económicas y de socios comerciales que, como en toda relación neocolonial, prefieren que se sacrifique a la población antes que a los compromisos de deuda, la venta de energía barata y la compra ostentosa de importaciones. Este el período de la historia donde la dependencia de tipo neocolonial es más grave, porque se produce precisamente en el momento que los venezolanos pudieron haber sido soberanos. Venezuela hoy recibe apoyos diplomáticos como ayer los recibieron los países bananeros por parte de los EEUU en los 50-70: porque son socios del mismo esquema de acumulación depredatoria. Como en la Guerra de la Triple Alianza (Uruguay, Argentina y Brasil) contra Paraguay, en Venezuela se desmanteló cualquier sueño de industrialización por muchos años, a favor de la estabilidad de unos vecinos y, ahora, China.
  5. Todo esto tiene consecuencias sociales y políticas. La capacidad de la oposición en entender esto y ponerse al frente de las protestas es su reto mas importante. Porque el país no está dependiendo de ellos ni del gobierno, sino de la bomba de tiempo económica sobre la que se sigue sentado. Si la toda la oposición, por ejemplo, desaparece, la bomba económica seguirá su rumbo. Otras gentes tomarán el testigo de la protesta. De tal modo que si el sistema es incapaz de proveer legitimidad, no es por causa de la oposición y sus argumentos. Hay que deshacerse de esa ilusión. Hay que pensar en tiempos más largos, que permitan al ciclo económico hacer implosión, en su tiempo.
  6. Como prueba de esto, desde Diciembre del 2013 a Marzo del 2014, ya se ha transformado profundamente la escena política, tanto en las Fuerzas Armadas como en la calle, y esto seguirá así por más tiempo, normalmente, con ciclos crecientes y decrecientes.
  7. Esta bomba de tiempo se irá detonando por partes. Este año se seguirá agudizando la inflación y, con ella, la pobreza. Devaluar seguirá siendo una tentación para un gobierno que ya está incapacitado de nuevas salidas. En el 2014 nuevamente los venezolanos perderán de algún modo poder adquisitivo internacional para que el chavismo pueda pagar las deudas. Todo esto, sin expectativas de nuevas inversiones extranjeras en el tejido social (porque de haber inversiones petroleras por el embudo estatal, seguirá redirigiéndose a mantener el status quo, el pago de las deudas internacionales y no en resolver la raíz del problema).

No hay que ser profeta. El país se sigue desangrando financieramente, ya no hay más ingresos extraordinarios ni es posible apostar a un mejoramiento cercano de la economía. El gobierno está ideológicamente incapacitado en casi todo su tren humano para dar respuestas diferentes que no signifiquen, directa o indirectamente, empobrecer más a la población. Porque ya los subsidios en Venezuela empobrecen más a todos y se hacen insuficientes.

Es la realidad contra el dogma. ¿Qué creen Uds. que seguirá pasando?

El ciclo político, pues, se cerrará con el ciclo económico. Por lógica, la autoridad de Maduro se irá desdibujando durante el 2014. Como el ciclo político no da respuestas y el empobrecimiento también significa caída de negocios en sectores de poder, es lógico que se sustituya el gobierno conocido. Al fin y al cabo la legitimidad del chavismo hoy reposa más que nunca en el poder de las armas, y esto es una deuda que alguien, en algún momento cercano, querrá cobrar. Así que, sumando la escalada represiva, la inflación y la tentación devaluacionista, esta no es más que la primera escena de la crisis general, pero ya en fase explosiva.

Por eso, en el 2014 se podría provocar un gobierno tras bastidores y un nuevo gobierno en el 2015, luego del ciclo cultural decembrino. La oposición juega y jugará un papel fundamental e histórico, pero no es posible imaginar un escenario en el que ella sea la única actriz victoriosa de este juego: su sola existencia provee al Madurismo de oxígeno  y es aun percibida como una amenaza en el modelo de acumulación de otros sectores del poder, quienes hoy también tienen un papel protagónico. Estas distancias son salvables, pero requieren aprovechar al máximo el tiempo de crisis en una estrategia unificadora con la sociedad en su conjunto y los sectores económicos del chavismo. No es fácil. En el mejor de los casos, la oposición no será la única actriz, por lo que no es de esperar un desenlace épico para este sector. Pero su rol es crucial: desnuda el tamaño del problema, acelera el cambio y cuenta con sectores de vanguardia en la población.

El nuevo escenario durante el 2015 evacuará el descontento, aunque los tiempos serán aun más difíciles, no puede ser de otro modo. Solo hay que pensar en los problemas laborales, de deuda y legales que deberá enfrentar un nuevo gobierno en el futuro. Pero la imaginación de dinero fresco y nuevas reglas de juego abrirá Venezuela a nuevas oportunidades para el 2016. No es posible predecir en este momento cómo fluirán las inversiones para esos años. Pero en sociología, no hay crisis cuando la gente está mal sino cuando percibe que no estará mejor. Y, de seguir las variables estables (y han sido estables por muchos años) la gente percibirá que estará mejor.

Así que, en condiciones estables, la crisis de legitimidad terminará muy probablemente en algún momento del 2015 o quizás acaso antes, en ciernes, durante el 2014. En relación a la crisis económica, serán necesarios otros datos.

 


[1] En el siguiente texto, en las 40 páginas que van del epígrafe 6.4 al 6.5.2.3, están aclaradas las bases de este problema: http://eprints.ucm.es/17804/1/T34111.pdf . También hay otro artículo escrito en el 2012 sobre este tema, aunque menos audaz: http://www.crearemprendimientos.com/la-caja-negra-de-venezuela/

 

 

¿Quién dijo que las revoluciones las hacen los más pobres?

Imagen

Daniel Castro Aniyar

La verdadera fuerza de una nación oprimida no consiste en que su gente no tiene dinero o recursos culturales. Es, por lógica, lo contrario: pueden subvertir el orden de las cosas los que unen sus recursos de poder. Además, los más oprimidos o las mayorías excluidas, no siempre son los más pobres.

Marx dijo en el muy controvertido Manifiesto Comunista que los pobres no tienen nada que perder y por eso pueden hacer la revolución socialista en Francia y Alemania (ambas fracasadas). De modo que quienes hacen una revolución no son estrictamente los más pobres, sino aquellos que no tienen nada que perder.  ¿Quiénes son éstos hoy en Venezuela?¿Cuáles son las mayorías?

Hoy en día tienen mucho que perder en Venezuela los que durante la IV República fueron marginados y hoy reciben bolsas de comida, tienen puestos en el funcionariato, el parafuncionariato (como los paramilitares motorizados) o en empresas quebradas y subsidiadas por el Estado.

Marx incluso denunció con mucha insistencia y claridad el papel siniestro que jugaron los más pobres cuando, para apoyar a las aventuras napoleónicas, les pusieron una bayoneta en las manos a cambio de sopa caliente y cerveza[1].

¿Se imaginan que los españoles hubiesen distribuido persistentemente en las puertas de las iglesias bolsas de frijol, arroz, yuca y aguardiente para pardos y esclavos? ¿Se imaginan que hubiesen vendido, digamos, Puerto Rico a los ingleses (que igual la perdieron al final) y con eso hubiesen pagado el apoyo social que no tuvieron en el momento de la invasión francesa y la gesta emancipadora? ¿Habría habido Independencia ese año? ¿Habrían habido lanceros valientes de los Llanos que atravesasen los Andes? Todo historiador sabe que lo que ofrecían los Patriotas a “los más pobres” no era la Independencia, sino libertad de la esclavitud y tierras, una deuda que no se pagó tras la muerte de Bolívar y que sumió a Venezuela en 75 años más de muerte.

Los romanos ya lo habían inventado. Los franceses lo aplicaron. En ningún caso hubo una revolución. Todo fue solo franco populismo.

Repartir las riquezas es, en sí, positivo. Pero si para ello se deben depredar a todos los tejidos productivos,  no se impulsan emprendimientos reales y rentables, se endeuda el país gravemente ante potencias extranjeras, y se genera otra cúpula favorecida, termina siendo todo una trampa opresora: desempoderas progresivamente a los más pobres, los empobreces más en términos relativos y absolutos, enriqueces progresivamente a la cúpula militarista del sistema y, finalmente, sostienes todo el poder en una ideología vacía y en la razón de las armas.

Por eso que Marx, para seguir la referencia, pensaba en una revolución de los proletarios, para aquellos que controlan el sistema económico con su trabajo. Ellos son el verdadero poder cuando es necesario un cambio. En Venezuela, es precisamente ese sector el que está en la calle. Faltará ver en la calle a los trabajadores petroleros y a los soldados, en la medida en que esta historia continúe.

Ahora. Hay que ser muy cauto en esto. Reconocer la fuerza disponible no significa actuar precipitadamente. Es preparar el nudo y el desenlace.

Y en Venezuela, en esta historia, aun no ha habido ninguno de los dos.

Sigo este tema en una próxima reflexión.

(Gracias a la gente de Creartesis).


[1] Para el interesado, tiene Marx todo un libro sobre esto: “El 18 Brumario”.

¿Habrá Paz en el Medio Oriente?


090203-Jewish-peace-1[1]Daniel Castro Aniyar

Creo que es muy posible. Y voy a decir porqué.

El acuerdo marco entre israelíes y palestinos debe terminarse en Mayo de este año. Para ello, la Unión Europea condiciona a Israel a que firme un acuerdo de paz o, en represalia, suspendería todas las operaciones comerciales con ese país. Israel está interesado, hoy más que nunca, en firmar tal acuerdo. De lo contrario, según Lapid, su ministro de Finanzas, Israel vería caer la tercera parte de su economía. Esto es: recortes radicales en educación, en seguridad social, despidos y una cadena de contratos comerciales e industriales de final imprevisible.

Así que Israel, le guste o no, tiene que firmar el acuerdo marco que impulsan los EEUU. Aunque a Israel no le falta autoestima para sobreponerse a los peores contextos militares o económicos, quizás esta vez no haga falta tanto heroísmo.

Para el gobierno israelí y su parlamento no es un asunto de no querer firmar el acuerdo marco. Hay demasiadas pruebas de que han ofrecido hasta el cielo a los palestinos, como hizo Barak en el 2000. Pero es difícil ofrecer paz a una contraparte cuyo objetivo es ver desaparecer del mapa a Israel. Así que el objetivo de las represalias europeas es otro: impedir que Israel pueda seguir corriendo la arruga.

Palestina, por su parte, perdería menos con un embargo europeo. A pesar de que sus relaciones con Israel y occidente les han permitido un crecimiento económico envidiable en el Medio Oriente, no dependen tanto de sus exportaciones como los israelíes. Así que la presión europea no vale lo mismo en ambas partes. El embargo le da mucho poder a los Palestinos, quienes ven a los israelíes más urgidos por firmar y, podrían darse ellos nuevamente el lujo de no firmar, como en el 2000.

Pero no es menos cierto que Abbas tiene, por la misma razón, la posibilidad de pasar a la historia y convertirse un líder de su pueblo (liderazgo hoy discutido con Hamas y con el ascenso de nuevos grupos terroristas). La buena noticia es que Abbas ha dejado ver que esa es su apuesta real: aprovechar esta oportunidad y acabar con la guerra de una vez por todas.

Israelíes de mucha influencia, como el mismo Shimon Peres, le creen.paz-palestina

Además Irán ya lo dejó dicho, luego de una larga discusión con los palestinos: reconocerán la existencia de Israel, si los palestinos firman la paz. Para ambos, para los palestinos de Abbas y los iraníes, es una ocasión de oro para destronar el gobierno de facto de Hamas en Gaza, hoy en su peor momento. Irán no ha perdonado el apoyo que inicialmente le dio Hamas a la subversión siria.

Así que, las cosas caminan hacia acuerdos importantes. Tanto es así que un grupo de empresarios influyentes israelíes y palestinos acaban de contratar los servicios millonarios de una importante agencia publicitaria para promover en ambos pueblos los beneficios de un acuerdo de paz. Quieren condicionar a Abbas y a Netanyahu en firmar el acuerdo marco, y que sus pueblos les apoyen. La campaña, que está a punto de salir, dice a palestinos e israelíes que son “pueblos fuertes que no temen a la paz y a su nuevo destino”.

Estamos en un momento en el que las cosas sí pueden dar un giro hacia la paz.

¿Se lo imaginan?

El juego trancado de la economía venezolana: ¿Cómo salir?

Daniel Castro Aniyar

LuisMorenoAragua-1.jpgEl chavismo y cualquier gobierno que asuma el poder en Venezuela, tiene el juego trancado. La pobreza que está generando la hiperinflación será persistente si no se hace nada para cambiar el aparato de políticas. Pero hacer algo a favor de los factores productivos que pueden sacar adelante el país, significa propulsar aun más la hiperinflación. La pregunta que debe hacerse la sociedad y, puntualmente, el Estado, es ¿Cuál crisis es preferible?.

Lo que pasa en este momento

Actualmente, en lo concreto, no se está haciendo nada. De ese modo el gobierno tomó una decisión política muy preocupante: reducir la hiperinflación por la vía de empobrecer a sus ciudadanos. Al final de este túnel, cuando la gente no pueda comprar más, muchos productos bajarán de precio, esto es, descenderá la inflación, aunque al peor precio social. Esto significa que el ciudadano común, es decir, el trabajador, el que representa el sector más golpeado por la inflación y la devaluación, será más pobre, y sus conciudadanos, los que sí pudieron sobrevivir a la onda inflacionaria, aún más ricos. Habrán precios para ricos y precios para pobres, los cuales serán aun más. El 2014 será un año decisivo para observar la resistencia sociopolítica de la población: pobreza con altos precios petroleros, con elevada desigualdad, mayor inseguridad un clima político explosivo.

¿Qué va a pasar en lo pronto? Nos acercamos a un escenario en el que el presidente Maduro solicitará poderes especiales para reconducir la política cambiaria. Lo esperable del gobierno es que se despenalicen a algunos actores reales del mercado cambiario. En otras palabras, compartir el mercado cambiario con algunos privados. Esto tiene una razón política, no económica: no es posible acumular más represión en un contexto en el que el Estado no tiene la suficiente legitimidad institucional, su seguidores se dispersan, y los recursos ya está agotados.

En otras palabras, el gobierno entiende que para mantener el orden de las cosas, deben hacer ganar rápidamente dinero a algunos de sus actores económicos.

Pero no se les invita a levantar la producción, sino que hagan parte de la piñata especulativa. Es la misma piñata con la que el gobierno participa ilegalmente del contrabando de alimentos a Colombia. Es la misma piñata de la corrupción, de la conciliación con los Pranes y el narcotráfico. La acumulación de malas políticas genera nuevos negocios, y el Estado como un todo (Fuerzas Armadas, Cooperativas, productores, ministerios, funcionarios, indígenas, ciudadanos…) reproduce y usufructa. Tal piñata es, precisamente, la que genera más y más rápidas riquezas en el mundo entero, pues su naturaleza no es levantar a la producción a la cual le hace mérito, sino depredarla. Es, pues, la versión venezolana del neoliberalismo parafinanciero.

De tal modo que los productores y los trabajadores de Venezuela no aliados a la especulación de la moneda y la inflación, se enfrentarían a una nueva espada de Damocles: la del gobierno que controla las divisas y regula desesperadamente los precios contra toda lógica de mercado, y la del sector privado especulativo, seguramente aliado políticamente, que solo calculará donde mover rápidamente sus valores antes de la ventisca. Ambos controlarán las divisas, esto es, la sangre económica de este país.

El mercado especulativo, a la sombra de un gobierno que les protegerá, hará aun mas inasible la economía, esto es, menos susceptible de políticas efectivas, acelerará la desigualdad y acelerará la pobreza.

Las políticas de despenalización no son en sí mismas malas, se puede decir. Pero tampoco lo fueron por sí mismas la Gran Misión Agro Venezuela o la Nueva Geometría del Poder, ambos rotundos fracasos que han costado sudor político y millones de divisas tiradas al vacío.

Lo que es malo es que esta política se lanza sin intención de integralidad, generando nuevos desequilibrios y nuevos privilegiados.

¿Cómo llegamos a esto?

Este es el epígrafe de la destrucción productiva que se evidencio desde 1978 con el ingreso de importaciones desmedidas, y el gasto vigoroso de un Estado inundado en petrodólares.

Es importante recordar que nada de esto tendría que haber sido así. Pero las perversiones llegaron muy lejos. Los responsables de administrar la bonanza iniciada en el 2003 desoyeron las voces, cada quien en su momento y situación, pidiendo que se detuviera el tren del gasto.

Entre tantas voces estuvieron Mendoza Potellá (actual asesor petrolero del BCV), algunos organismos internacionales que miden globalmente estas cosas (como Global Entrepreneurship Monitor, el Índice de Competitividad…), Carlos Lanz (ex-Ministro de Empresas Básicas que escribiese un informe que Giordani desoyó en el 2004), Asdrúbal Baptista, Maza Zabala (Director del BCV, fuera del cargo luego de haber negado aquel famoso “millardito” que el ex-presidente Chávez pedía ante las cámaras), Tobías Nóbrega (Ministro de Finanzas y Planificación del los inicios del chavismo), y, desde luego, decenas de economistas de oposición, incluyendo al hijo de Pérez Alfonzo (Pérez Castillo). Pero todos los actores políticos, desde el 2003 al 2013, incluyendo al propio Chávez, prefirieron voltear la cara: el dinero que entraba era dulce, no importaba su procedencia.

Hoy ya no contamos con capacidad productiva y debemos demasiado.

Se puede salir

Dada la gravedad de las cuentas nacionales, la desigualdad creciente y la pobreza que viene generará más destrucción productiva y, a su vez, situaciones humanitarias insostenibles.

Pero hay otra manera de combatir la hiperinflación: generando crecimiento y reproduciéndolo. Para ello no hay otra alternativa que generar aun más inflación, pero en el sentido adecuado. Para esto no hay recetas mágicas, pues no se puede inventar demasiado la economía.

¿Cuáles son los ejemplos que aplican? Uno de ellos: el fin de la era soviética. Recordemos que los países del extinto eje del “socialismo real” se entregaron al entonces seductor neoliberalismo, generando mayores problemas y un deterioro general de sus condiciones humanitarias. Pero algunos, luego de sus errores, lograron enderezar sus políticas y resurgieron como Ucrania, Rusia, Hungría, Polonia y apenas recientemente, Rumanía. Hoy Polonia, Hungría, Eslovenia, Eslovaquia, Estonia, República Checa están en la OCDE. Rusia (y nuestra vecina Colombia, por cierto) es candidata probable para ingresar allí el año que viene.

¿Qué otro ejemplos aplican? Nuestros vecinos, países latinos y jóvenes. Muchos de ellos participantes de nuestra misma ola socialista, han sobrevivido mejor a la crisis, siguen viendo crecer rápidamente sus PIB de manera orgánica, sus Índices de Desarrollo Humano, su productividad, competitividad y eficiencia en los servicios públicos, incluyendo la reducción del crimen y la violencia. Brasil desplazó a Inglaterra como potencia industrial, y muchos otros aun hoy reducen a pasos agigantados su pobreza y aumentan sus clases medias, incluso bajo la sombra de la crisis global. No son el mar de la estabilidad económica, menos en este contexto, pero…¿Qué hicieron ellos, Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, Uruguay, México, Chile, Costa Rica y de algún modo Argentina, que no hicimos nosotros?

Tratemos de traducir aquí rápidamente toda esta experiencia, la de la Europa Oriental y la de nuestros vecinos emergentes. De ella se desprenderán salidas concretas para el caso Venezuela.

Por un lado, todos estos países aprendieron del macabro neoliberalismo que es necesario atraer y consolidar capitales, nacionales o extranjeros que provean al sistema de recursos para levantarse económicamente. Pero hoy no hay duda de que deshacerse de la moneda, directa o indirectamente, como pidieron los neoliberales, es un suicidio.

La moneda debe seguir para lo que fue creada, para ser un instrumento: si se devalúa es para atraer capitales, no solo para reflejar la ineptitud política de nuestra apuesta productiva y contemplarla místicamente, como se hace hoy. Venezuela cuenta, paradójicamente, incluso, con una moneda fuerte que Ecuador puso en nuestras manos: el Sucre. Así, Venezuela podría contar con dos políticas monetarias, una fuerte e integrada y otra débil y desintegrada, según la necesidad. Una para invertir en el extranjero, y otra para que el extranjero (incluyendo nuestros venezolanos en el exterior) invierta.

trigoPara atraer los capitales, no bastan políticas en turismo, como ha dicho inocentemente Arreaza. Hay que sanear el sistema de justicia mediante un sistema exhaustivo de rendición de cuentas horizontales. Ubicar áreas de desarrollo, planificadas, fuera de la inseguridad ciudadana. Hay que generar nuevos escenarios de desarrollo territorial que no estén lejos de las ciudades, a precios competitivos. Las riquezas no se reproducen solo porque el emprendimiento motor de la economía es sólido, sino porque todos los emprendimientos que giran a su alrededor se expanden. Debemos recibir capitales frescos y en movimiento, como el agua.

Los nuevos capitales deben ser productivos y van a adquirir preeminencia política. Y así debe ser, basados en demanda interna y nuevas exportaciones. El capital económico busca capital político y es sano que así sea, por lo que hay que impulsar el sentido de la interdependencia. Esto implica que el gran capital corporativo sea limitado políticamente a favor de la multiplicidad de los emprendimientos. Hay que evitar el predominio absoluto del Estado como de las grandes corporaciones privadas. Venezuela está en posición de impulsar un modelo así.

Desatar la competencia, cultural, legal e institucionalmente. Hacer todo transparente y burocráticamente simple. Encerrar a los funcionarios que chantajean: disuadirlos una y otra vez del precio que deben pagar ellos y sus cómplices si continúan con sus prácticas. Levantar un sistema inteligente que recoja información de calidad, en grandes cantidades y que coteje información disímil con fines de producción y bienestar social, que de orden al nuevo Estado. Que la ventaja del Estado sobre la sociedad sea administrativa y de información, no puramente económica.
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Impulsar la innovación y el emprendimiento, pero hacer que otros actores no estatales la financien y la aprovechen: vender desde ya los frutos que aun no han nacido, y aplaudir al que las usufructa.

Regular precios por bandas automáticas, según un estudio sincero de costos y según la inflación intermensual, medida por el BCV, desagregada por sectores. Es decir, que cambien los precios solo cuando el índice intermensual lo indique, no a discreción burocrática. Esto significa que hay que usar las regulaciones para fortalecer estrategias de mercado globales, rentables y competitivos, no para conquistar votos rápidamente.

Abrir las importaciones fundamentales. Se entiende como las importaciones fundamentales aquellas que no podemos producir. Por ello, toda la baratija, toda la producción simple, debe estar prohibida: ella es la punta de lanza de los nuevos capitalismos (China o Brasil, por ejemplo) que lógicamente buscan ahogar nuestra propia competitividad. Y es, al mismo tiempo, el primer escalón de nuestra tecnificación. De tal modo que en contra de nuestra desindustrialización, hay que invertir el modelo: importar lujo y maquinaria, y asfixiar a la baratija que hoy puebla al mercado informal.

Liberar a la alimentación ecológica y sana de los impuestos, de ser posible estimularla financieramente o por la vía de subsidios perentorios y cortos, conducirla a los programas sociales, y luego, pechar la tóxica: impulsar la alimentación ecológica como una fortaleza de la Nación en el mercado internacional que viene. Paradójicamente, gracias al petróleo, Venezuela cuenta con tierras vírgenes y recursos hídricos sanos o saneables, dos tesoros que anuncian la verdadera potencia ecológica que esconde. Hay que invertir nuevamente el modelo: no proteger la comida barata, importada y tóxica, sino asfixiarla, a favor de la producción ecológica, fuente de una política de exportaciones y de cultivos propios autosustentables y con mayor rendimiento económico por campesino (hoy, incluso durante la lluvia de petrodólares, la pobreza campesina en Venezuela, origen de nuestros problemas de competitividad en esa área, ronda la pobreza extrema, a niveles impensables en las ciudades). Esto generará, a su vez, un importante y creciente ahorro en gastos médicos y en la salud del trabajador.

Fortalecer los emprendimientos que fueron llamados socialistas para que compitan, pero darles un tiempo perentorio para evaluar su desempeño o, de lo contrario, venderlos. Desarmar al 50% el gasto burocrático, incluyendo el ejército. Desincorporar y vender armamento a países aliados: Que el mundo vea que estamos generando gasto corriente. En base a las deudas de Cuba, establecer una reducción y moratoria de importes (no deshacer todos los convenios: hay que evaluarlos). Evaluar el desempeño de las empresas recuperadas (expropiadas, compradas o no) y revenderlas (o devolverlas, si no fueron pagadas) solo si hay evidencias de que no podrán levantar la producción por sí mismas.

¿Qué es Evaluar?: utilizar el protocolo de políticas públicas y evaluación de impactos por cadenas lógicas. Nada de evaluaciones políticas.dreamstimefree_3519973

El efecto fundamental es keynesiano, ergo, sicológico: reimpulsar la producción liberando el multiplicador y liberando la confianza. Porque el gran problema que enfrentamos no es propiamente económico sino la gigantesca percepción de inestabilidad.

Pero la gente entiende que un sacrificio es importante, sobre todo, cuando todas sus esperanzas están desaparecidas. El misticismo político actual durará poco tiempo. Hay que entender esto y por lo tanto, hay que reconvertirlo. Solo se puede estirar, pero ya no se reproducirá. Vienen tiempos de verdad y objetividad, de pragmatismo y superviviencia.

La gran ventaja de Venezuela en relación a los países del extinto eje soviético, es que un retroceso de los precios petroleros, que es el peor escenario, siempre, al menos, significa que hay precios petroleros y alguien que compra la producción. Los ex-países de la orbe soviética vendieron todo lo que tenían, hasta lo invendible, porque no tenían nada para recapitalizarse. Esta es la última oportunidad que nos queda, y realmente ya no es una oportunidad, sino un tiempo de descuento. Pero sí tenemos con qué construir el nuevo Estado.

Si el nuevo Estado, continuación del gobierno vigente, o un salto de administradores, entiende las prioridades y las experiencias vividas por otros países, deberá ser consciente de que no es el neoliberalismo el que va a volver: es el mercado.

No es posible vivir sin mercado. Ni siquiera el marxismo prevé eso para el socialismo. Eso que hicimos los venezolanos es solo una ilusión rentista, como lo hizo la España Imperial y el Antiguo Egipto. Y para darle confianza al mercado, hay que darle nuevamente importancia. Es lógico que sea su nueva preeminencia la que regenere los tejidos asfixiados por la “urgencia revolucionaria” (el gasto publico compulsivo, depredador y la inexperticia).
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No es conveniente ni aconsejable, en ningún caso, que el mercado domine totalmente la política, ni que vendamos todo, sobre todo nuestra ecología ni nuestra gente. Ante eso, es preferible quebrar y morir. Es necesario generarle interdependencias.

El final de este camino que hoy andamos y que nos empobrece vertiginosamente, no existe. No hay luz al final del túnel en este momento y, de continuarse, seremos esclavos de un sistema que no reparte la prosperidad, sino que nos la arrebata para lanzarla al vacío. O para enriquecer una nueva casta.

Ante este reto, las únicas grandes preguntas que la clase política y los ciudadanos debemos hacernos son ¿Cómo se comportarán las mayorías si no hay cambios? Pero también, ¿Cómo se comportarán si, por el contrario, llegase a haberlos?.
Y asumir el reto del cambio, no rehuirlo.

El origen judío de los Palestinos

Observen este breve y muy hermoso video sobre el origen judío de muchos palestinos. Se habla de evidencias genéticas, pero también de culturales.

Allí, un rabí del Consejo Rabínico de Israel opina que los descendientes de judíos islamizados en Palestina son más judíos genéticamente que muchos judíos, e incluso más judíos que muchos judíos, por su visión del mundo.

D’s quiera que la paz llegue. Ya.


8 Mitos del Conflicto Árabe-Israelí

Daniel Castro Aniyar

Tomado de http://danielcastroaniyar.over-blog.com/

cocina frente a ha kotel

Para entender el tema árabe-israelí, hoy israelo-palestino, es crucial deshacer ciertos mitos que dominan las discusiones. 

Solo así puede entenderse la justa petición de los Palestinos a su propio Estado, pero también la respuesta israelí y los criterios que hacen legítima su existencia.

Es importante subrayar que esta discusión no se acaba aquí y deja innumerables cabos sueltos, muchos de los cuales son sujeto de discusiones más interpretativas, pero no por eso menos importantes.

El objetivo de este artículo es colocar en palabras sencillas referencias, hechos e identidades políticas constatables que suelen obviarse en las discusiones sobre el tema. Todo motivado por el hecho de que las reducciones orientadas en términos de militancia han provocado sufrimientos en los dos bandos.

Hoy han recomenzado las negociaciones, lo que es un logro gigantesco.

Mito #1 El conflicto del Oriente Medio es un conflicto religioso.

No. Es principalmente étnico y político. En la medida en que no se resuelve se ha hecho también religioso.

Hay que recordar que Israel no fue fundado por religiosos, sino por socialistas y comunistas ateos. Los judíos que construyeron el Estado de Israel eran seglares e hicieron un Estado para el pueblo judío, no para su religión. Por ello, un 20% de Israel es árabe, y cuando un judío demuestra su descendencia para la “ley de Retorno” (Aliyá) no le prohíben su entrada aunque se reconozca como católico o musulmán. Un judío es el hijo de una madre judía, es todo.

La ciudadanía israelí de estos árabes ha enfrentado problemas recientes, producto del tema del predominio lingüísitco del hebreo en ese país. Pero en los países vecinos, sobre todo en sus regiones del interior, simplemente no hay ni pueden haber sinagogas, y en muchos casos, iglesias. La intolerancia existe, en grados diferentes que incluyen el asesinato, pero no tiene una raíz religiosa sino étnico-nacional.

Hay que recordar que ni los países árabes durante la fundación de Israel eran islamistas, ni la OLP era islamista en los 70. Era un conflicto internacional, entre naciones en formación, por el acceso a un territorio.

Con la prolongación del conflicto, la desesperanza de ambos pueblos llevó a que la religión se metiera en la política. Y hoy están el Shasz, por dar un ejemplo, un partido religioso judío minoritario, y Hamas, un partido islamista radical el cual hoy gobierno, al menos, Gaza.

via dolorosa en tres idiomas

Es importante entonces indicar que Israel es mucho más secular (no religioso) que Palestina, sobre todo que Gaza. A diferencia de lo que se cree, muchos de sus Jaredíes (o ultra-ortodoxos, como se mal les llama en los medios) están a favor de los asentamientos, pero muchos tampoco no apoyan la política de “Dos pueblos Dos Estados”, que es la premisa irrefutable aceptada por ambas partes. Muchos Jaredíes quieren un Estado para los dos pueblos, como fue en la antigüedad. Ellos no quieren que se les prohíba visitar y vivir en Tierras Santas que ya están bajo dominio palestino.

Esto muestra que el gobierno israelí no es dominado por ortodoxos ni usa la Biblia como un código cerrado de acción. Hay toda una lógica bien pragmática que incluye sus negociaciones con los colonos, los Jaredíes, liberales e izquierdas, para estrategias puntuales.

De hecho Sharon, también duro representante de la derecha israelí, utilizó a los colonos de modo diferente: los sacó de Gaza en el 2005, por la fuerza y unilateralmente, como muestra de su intención de negociar.

El tema del territorio es suceptible de discusiones teológicas que tienen que ver con el rango de Jerusalén como ciudad santa en las tres grandes religiones y las promesas hechas a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y a Moisés.

Los judíos hablan de la Torá como un documento que prueba la intensa relación entre ellos y estos territorios, pero en la vida política judía este argumento no se usa para definir fronteras. La mayor parte de los judíos creen que su derecho a estas tierras procede, aparte de la Torá, la Mishná y la Guemará (de cuyos textos se redactó el Antiguo Testamento de los cristianos), de haber cultivado insistentemente el deseo a retornar a Jerusalén durante los últimos 2000 años de diáspora.

Por eso es posible negociar. Se trata del deseo de tener un hogar nacional en Tierra Santa, no de reproducir a calco las fronteras bíblicas.

De hecho, los textos de la Torá-Talmud hablan de otros pueblos que coexistieron con los judíos durante los 3000 años de presencia al Oeste y parte del Este del Jordán.

Pero solo es en el mundo musulmán, incluyendo Palestina, y muy sobre todo en la Gaza controlada por Hamas, donde el Corán es utilizado para argumentar la posesión exclusiva de la tierra llamada “santa” por las tres grandes religiones.

Hay una larga discusión proveniente de que la palabra Jerusalén no aparece en ningún momento a lo largo del Corán. Para algunos estudiosos cristianos y musulmanes, se trata de la interpretación posterior, de una aleya (versículo, presagio) que hizo vincular a Mahoma (que llamaremos por respeto en adelante, Muhamad) con Jerusalén para otorgar al Corán un rango más trascendente junto a las otras religiones monoteístas. En este aleya, Muhamad se eleva al cielo desde “Al Aqsa”, la mezquita que está “más allá”. Algunas interpretaciones señalan que ese sitio es La Medina, y otras que se hicieron dominantes durante los califatos, señalan que es Jerusalén.

Sea cierto o falso, la intención literaria o espiritual de esta vinculación con Jerusalén supone el reconocimiento de judíos y cristianos, y sus símbolos, al lado de Islam.

Mito #2 Israel no es más que una ocupación judía.

Esa es la premisa fundamental del supremacismo islámico (los que creen que Alá se impondrá sobre todos los pueblos y religiones por la vía de la necesaria guerra santa). Es la premisa de los que abogan por desaparecer a Israel del mapa, como Irán, Hamás, la primera OLP, Hezbollá, Jihad Islámico y algunas organizaciones de izquierda en Occidente.

Todos ellos han hablado de la fundación de Israel como “la ocupación del 48”. Irán llama a Israel “la Entidad Sionista”. Michel Collon se refiere a la “Ocupación Colonial”, cuando aun no se ha dejado muy claro de cual país es colonia Israel. Este es el discurso de los que auspician la guerra total.

Al mismo tiempo que el representante de la Autoridad Nacional Palestina y la OLP en la ONU, Mahmud Abbás, pedía un Estado independiente con fronteras con Israel, el representante de la organización opositora Hamas declaraba que “un reconocimiento del Estado Palestino es importante, pero no es suficiente”. El escudo de Hamás y su declaración fundacional, como de sus duros contendientes, el FPLP o el Jihad, hablan explícitamente de un solo país, del Jordán al Mediterráneo, regido por Alá.

Esta interpretación islamista radical (no coránica) no debe ser solo rebatida por la testificable presencia de los judíos desde hace 3000 años en estas tierras.

Los judíos poblaban la colonia llamada Palestina durante el siglo XIX, junto a los árabes. De hecho entonces eran ellos los llamados “palestinos”. Los judíos estuvieron en esas tierras durante el imperio otomano (musulmán), y también cuando éste declinó ante los franceses e ingleses.

Esos judíos fueron los impulsores de lo que los ingleses llamaron “movimiento nacionalista palestino”, un conjunto de organizaciones, algunas armadas, dispersas y heterogéneas, y algunas de los cuales optaron por el terrorismo como método para echar a los ingleses y lograr la independencia de Palestina. Previendo su retiro, Inglaterra hizo la famosa declaración de Balfour para que la margen occidental del Río Jordán fuera habitada por árabes y judíos.

Los árabes nunca apoyaron la posibilidad de compartir poder político con la entonces minoría judía en Palestina. Cuando los ingleses se retiraron, las guerras árabes por controlar Palestina y expulsar a los judíos demostraba la negativa de aceptar la sugerencia británica de un Hogar Nacional para los judíos en Palestina.

En esas guerras los Jordanos, desconociendo a un posible Estado árabe-judío, y mucho menos un Estado judío, tomaron esa margen y ocuparon Jerusalén. Entonces como antes, se les prohibió a los judíos visitar la ciudad y el templo de Salomón.

No hay sinagogas funcionando en Siria, Jordania ni Palestina (que no sea en los asentamientos, claro). En el interior de esos países, los judíos corren el simple peligro de ser asesinados, en algunos casos, al igual que los cristianos. No se puede decir que los asesinen porque son ocupantes de sus tierras, solo estuvieron en tierras árabes como parte de un largo peregrinar. En Israel, en cambio, hay mezquitas, iglesias y representaciones religiosas de todo el mundo.

Como todos los pueblos de la zona, los judíos en Israel son productos de migraciones históricas, lejanas y recientes. Los judíos en Palestina enfrentaron a los ingleses, y luego a la intención alemana de tomar esos territorios. Luego lucharon contra los árabes en varias y complejas guerras.

durbek 2jpgbajoAdicionalmente, Israel pudo servir de hogar a millones de refugiados judíos en el mundo. En la vida cotidiana árabes y judíos podían demostrar convivencia y comunión. Hoy los judíos son el 80% de Israel, y sus minorías árabes no quieren perder el derecho al pasaporte israelí pues, independientemente de su posible oposición política al gobierno, constituyen juntos una misma nación con derechos iguales o… muy similares.

En tal explicación de los hechos, no cabe entender a Israel como una “ocupación”. Más bien delata el lado oscuro de esta acusación.

La intolerancia apuesta por el desconocimiento de la existencia del otro. La Guerra Fría, la intransigencia árabe, así como los llamados extremismos no representan realmente a sus sociedades, más bien la chantajean.

Reducir Israel a ser un “país ocupante” desconoce la realidad y los hechos con los que pudieron y aún pueden construirse los cimientos de un Medio Oriente más seguro para sus habitantes.

Mito #3 El Holocausto Motivó el Poblamiento de Israel.

No. La principal oleada de refugiados e inmigrantes judíos no provino del Holocausto, si bien éste ayudo a la declaración del Estado judío en el 48. La principal ola vino de los países árabes.

Israel tiene una importantísima población de judíos refugiados de Yemen, Argelia, Marruecos, Irak, Egipto, países árabes de los que se había retirado Europa, y que ya no querían vivir con los judíos. Hay ejemplos de leyes de expropiación de bienes a judíos en todos esos territorios, y las historias personales son dramáticas. El mismo Muftí de la Palestina inglesa (jefe espiritual de los musulmanes bajo dominio colonial) se asoció con Hitler y ofreció entregarle a los judíos de Palestina.

De tal modo que, si Alemania hubiera ocupado Palestina, los judíos hubieran tenido que escapar nuevamente, esta vez entregados por los musulmanes… como si Hitler no fuera a eliminarlos a ellos, según posteriormente se reveló en el diario de Goebbles. Por cierto, el Muftí era tío de Arafat. No era para estar orgulloso.

Los refugiados judíos de todo el mundo, antes y después de la guerra, los que huyeron de los nacionalismos árabes y luego del islamismo radical, los que huyeron del hambre en África o de la intolerancia en Asia, Europa como últimamente de América, fueron recibidos en los kibbutzim y otras formas de comunas socialistas, creadas desde el tiempo de los ingleses, a lo largo del territorio desde antes de la fundación del Estado israelí.

Mito#4 Reino Unido reconoció un país para “árabes y judíos” solo para poder enviar a los Perseguidos del Holocausto en Europa (la tesis del “sentimiento de culpa”).

No es cierto. Reino Unido, en sus cartas y discursos, también reconocía a los judíos que allí vivían, organizados desde tiempos de los otomanos en el Yishuv, o consejo de judíos en Palestina. Los reconocimientos de Balfour y muchas de sus confirmaciones fueron muy anteriores a la II Guerra Mundial.

Mito #5 Los judíos no fueron más numerosos que los árabes, por lo cual tuvieron que quitarles las tierras por la fuerza.

No fue así. Las tierras de los kibbutzim, moshavot y otras comunas socialistas, así como muy buena parte de Israel fueron compradas a los árabes, antes y luego de la creación de Israel. El llamado Fondo Nacional Judío recogía dinero en el mundo para comprar las tierras. Los árabes las vendían porque les parecían malas e improductivas. En ese entonces nadie parecía oponerse muy fehacientemente. Sobre esas tierras se fundaron importantes ciudades, industrias y centros turísticos, Tel Aviv, Ber Sheeva, Ein Guedi, Haifa… etc.

Luego, cuando los países árabes, ya independientes, le declararon todos juntos dos veces la guerra a Israel, crearon pánico a sus hermanos árabes del lado occidental del Jordán. Se suponía que al final de la guerra serían liberados. Algunas fuentes dicen que incluso pidieron “que se retiraran”. En cualquier caso, los árabes de Palestina entendieron que era mejor salir. Cundía la información de que los paramilitares judíos asesinaban a mansalva a los árabes en Deir Yassin. La guerra sería tan grande que “no quedaría sinagoga en pie, ni al lado de ellas” o “aplastaremos al país con nuestros cañones y barreremos todos los sitios en que los judíos busquen refugio”, decían los líderes árabes. Era la tesis, ahora compartida por Hamas, el FPLP, Hezbollá e Irán, de “Echar los Judíos al Mar”.

Ahmedineyad decía “un huracán echará fuera de sus raíces el árbol sionista”. El actual premier iraní dice “Israel es una herida que deberá ser borrada del Medio Oriente”. Es la misma metáfora.

Pero entonces un número no mayor de 700 mil árabes (según ACNUR-PALESTINA) que vivían al margen occidental del Jordán dejaron sus casas, bajo la promesa de que volverían allí luego de sacar a los judíos y, lógicamente, porque los podían matar en medio de la guerra. Aun a estos árabes nadie los llamaba “palestinos”. Ese evento es el llamado “Nakba”, o “desastre”,  pues señala la partición del territorio entre árabes e israelíes. Se fueron al Líbano, a Jordania y unos pocos a Siria y Egipto.

Israel, contra todo pronóstico, ganó las dos guerras, la del 49  y la del 67.

Los árabes que se quedaron en Israel recibieron la ciudadanía israelí.  Los que se fueron esperando el ataque de la Liga Árabe no les fue permitido volver. Israel además utilizó la guerra del 67 para agrandar sus fronteras por “razones de seguridad”. Entonces tomó Cisjordania, Gaza y los Altos del Golán.  Jerusalén, irónicamente, no estaba en los planes de anexión por el respeto israelí hacia las fronteras jordanas pero se vio obligada a derrotar al general egipcio (dirigiendo tropas jordanas) que inició la ofensiva con intenciones de entrar al territorio. La respuesta israelí del 7 de junio de 1967 fue tal que Jerusalén quedó en sus manos al finalizar el día.

Hay acusaciones muy serias de que los paramilitares judíos de los años 40, asociados de algún modo con el ejército israelí, cuando encontraron resistencia de los árabes en varios puntos, los masacraron. A veces sin ni siquiera encontrar resistencia. Habrían sometido a los árabes para tomar estas zonas, a diferencia de aquellos que adquirieron ciudadanía israelí.

Pero esto no es todo… Cuando los árabes del margen occidental se fueron a Jordania y el Líbano, se encontraron con la decisión de esos gobiernos árabes de dejarlos aislados, obligándoles a vivir en eternos campamentos de refugiados y olvidados por el mundo. Los países árabes estaban derrotados y querían cerrar la página, incluso olvidándose de sus hermanos que habían quedado refugiados por su culpa.

El mismo Abbás en 1976 declaró para el diario de la OLP en Beirut  Falastin a-Thaura:   “Los ejércitos árabes ingresaron a Palestina para proteger a los palestinos de la tiranía sionista pero, en lugar de eso, los abandonaron, los forzaron a emigrar y a dejar su patria, y los arrojaron en prisiones similares a los ghettos en los que los judíos solían vivir”.

Mito #6 Los Palestinos han estado en ese territorio desde antes que Israel.

Esta idea puede discutirse. Si se reconoce que los palestinos son “árabes de Palestina” sí estaban allí, producto de sus propias migraciones en el Medio Oriente, mucho después de que los judíos hubieron emigrado en los tiempos de Roma (70 d.c.) y junto a los que volvieron en el siglo XIX. Incluso la Universidad Hebrea de Jerusalén reveló que los hoy árabes palestinos, muchos de ellos, son descendientes de los judíos que no escaparon de la represión romana y quedaron en ese territorio. Toda una verdad que los más religiosos deberán reconocer algún día.

Pero “Los Palestinos”, como tal, como nación propia, no existían. Esto es, no existieron hasta después del Nakba. El Nakba les hizo a esos árabes de Palestina entender que no podían contar con los otros países árabes, puesto que los habían abandonado. Entonces un árabe descendiente de la Palestina otomano-británica, nacido en Egipto, Yasser Arafat, creó junto a otros la “Organización para la Liberación de Palestina”. Este proceso  de constitución de una identidad nacional sucedió desde 1964, cuando se forma la OLP, hasta 1974, cuando los árabes la reconocen como legítimo interlocutor del “pueblo palestino”. Este movimiento político le dio nombre a esta población mil veces despojada, carne de cañón con diferentes nombres, historias y muchas unidas a la historias de los judíos. Antes de eso no eran propiamente una nación, como los venezolanos no lo fueron antes de Bolívar. Como los italianos no lo fueron antes de Garibaldi.

haciendo shabatLa OLP creó milicias para recuperar el territorio perdido de Israel, pero también luchó contra los gobiernos donde los palestinos vivían refugiados, fundamentalmente, Líbano y Jordania. La mayoría de los palestinos viven hoy en día en este último país, Jordania.

En este último país los palestinos constituyeron una mayoría demográfica, que sumaba a los refugiados como a los habitantes de Cisjordania controlada por Jordania en 1950. La OLP practicó el terrorismo contra el gobierno que les acogió. Facciones del FPLP y Al Fatah “liberaron territorio” y trataron de tumbar al gobierno. Ya el Rey Hussein les había llamado a que formaran gobierno con él y que se integraran al Reino, a pesar de los antecedentes de terrorismo. Pero éstos acusaron al Rey de aliado a Occidente, aceleraron secuestros, asesinatos, torturas y ataques terroristas. Entonces el Rey Hussein declaró una Ley Marcial y atacó sus bases en la capital, y se masacraron, según cifras que aun no han sido levantadas, entre mil y 3 mil palestinos. El mismo Arafat declaró que fueron 10 mil palestinos los asesinados. Estos sucesos fueron conocidos como el Septiembre Negro de 1970.

En el Líbano la OLP asesinó al líder cristiano pro-israelí, un líder de enorme influencia en este país, provocando un recrudecimiento de la Guerra del Líbano. Esto generó como venganza, la masacre de miles de inocentes palestinos en campos de refugiados, por manos cristianas pero bajo el sangriento auspicio de los israelíes.

Todos estos hechos y muchos más indican sin duda una violenta historia de opresión. Esta historia dio cuerpo doloroso a esta nación, aún sin Estado. Pero no hace posible indicar, de manera alguna, que ese sentimiento nacional existiese antes de la fundación de Israel.

¿Qué habría pasado si las guerras declaradas por los países árabes no hubieran tenido lugar en el 48 y el 67? ¿Habría quizás hoy un país dos pueblos, en convivencia pacífica?.

Mito#7 El gobierno de Israel quiere quedarse con toda Palestina y llegar incluso hasta el Éufrates. De hecho, la bandera de Israel tiene dos franjas azules que significan el Nilo y el Éufrates.

Esto tiene dos respuestas. Durante muchos años los israelíes no bombardeaban y masacraban a los Palestinos como lo hacen hoy. Durante muchos años eran los palestinos quienes lo hacían. Israel vivía llena de bombas, en pizzerías, buses escolares, hospitales… Si bien Israel enfrentó varias guerras territoriales en contra de sus enemigos, el poder del terrorismo árabe era mucho más peligroso y expansivo sobre la población civil israelí.
arafat con dulces recortado

Israel intentó un proceso de paz, a la que la OLP se negó muchas veces,
respondiendo con ataques. Era simple: Israel quería neutralizar sus enemigos para poder convertirse en una nación en condiciones de desarrollarse, pero la OLP no reconocía la existencia de Israel y luchaba por su exterminio. Hasta que el mundo (la vida, la religión, el momento…) le hizo ver a Arafat que la guerra no le traería soluciones a su pueblo sino más problemas. Arafat intentó depurar a los sectores más radicales de su organización (que se fueron al FPLP, y Hamás, ambos acusando a Arafat de traidor de la patria y ahora de Alá), y aceptó finalmente la existencia legítima de Israel. Se reunió con el presidente Yitzak Rabin en Oslo y firmó una hoja de ruta para la paz final.

Pero un individuo, judío ortodoxo, que creía que Rabin se estaba sentando a negociar con un terrorista, y que era por tanto un traidor, mató a Rabin en una reunión pública.

Aun después de eso, gana las elecciones por la centro izquierda Ehud Barak, de algún modo, sucesor de Rabín. Y se reúne en el 2000 con Arafat y Clinton para ofrecer todo lo que hoy se pide: Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este, asistencia para el retorno de los refugiados y asistencia para formar un Estado propio. Arafat dijo que no.

Sharon, uno de los generales que conspiró la matanza del Líbano, se fue caminando a la Esplanada de las Mezquitas, porque ahí está la tumba de José (aquel vendido por sus hermanos), sabiendo que eso provocaría el odio de los musulmanes. Los musulmanes apedrearon entonces a los judíos en el Muro de los Lamentos mientras rezaban. Comienza una ola de atentados contra civiles israelíes y represión contra los palestinos en gran escala. La provocación permitió al mismo Sharon ganar las elecciones: Los votos israelíes expresaron con más claridad que nunca, su negativa de ceder a los palestinos y prefirieron líderes de guerra.

Estos sucesos sucedieron en el 2000, a un año del atentado contra las Torres Gemelas. Como sucedió con este evento en los EEUU, en Israel nadie olvida aquella segunda Intifada. Ambas forman parte indeleble de la cultura política que favorece a la derecha electoralmente en esos dos países. Para muchos israelíes, bajo el fuego creciente del terrorismo, significó que los árabes no querían la paz, no importa lo que se les ofreciera.

Por supuesto, muchos políticos israelíes de la derecha sueñan con acabar con todos los palestinos y quedarse con el territorio hasta el Jordán. A partir de aquella segunda Intifada del 2000, se impuso la idea de debilitar a los palestinos matando terroristas y civiles hasta que todo el sistema palestino ceda. Y esa ha sido la raíz de la operación Arco Iris, el bombardeo del Sur del Líbano y la Operación Plomo Fundido de Gaza, así como los asentamientos y el muro…. debilitar a los Palestinos, humillarlos, hasta que cedan en su empeño de seguir con el terrorismo, obligarlos a reconocer a Israel en el mejor de los casos, o bien que desconozcan su propio Estado, en el más extremo de los casos.

La verdad es que la violencia no tiene un objetivo realista, en ninguno de los dos bandos. La desaparición del otro no es posible.

Pero estas son las razones puntuales, históricas, de este proceso. Nadie, que no sea algún ortodoxo solitario, habla de una expansión hasta el Éufrates. Se trata de un mito, como los hay del otro bando, para justificar la militancia bélica, esto es, los atentados suicidas y el objetivo de la eliminación final de Israel.

La bandera de Israel con sus dos franjas es una referencia a la petición que hizo Moisés a los hebreos de colocarse encima mantos con listones azules en los extremos. Hoy es un atuendo fundamental de ciertos rezos, y se le llama Talet o Talit. Los católicos y los ortodoxos cristianos la heredaron tomando la forma de la estola que llevan los sacerdotes sobre sus hábitos, ya sin los listones azules. No tiene nada que ver con el Éufrates.

Mito#8 Quizás el mito más importante, es que la solución consiste en la fórmula “Dos pueblos, Dos países”, o que la cuestión es poder crear fronteras confiables entre Palestinos, Israelíes y los otros países.

Esa quizás no es la cuestión. Más bien es mucho más evidenciable que el odio no deja ver salidas más justas para ambos bandos.

Quizás la solución consiste en un solo Estado para ambos pueblos, separados por una federación, para que puedan moverse libremente, y asociarse en un proyecto nacional común y mutli-religioso. Al fin y al cabo, Israel es un país muy multiétnico, no son un pueblo racista, aunque hoy observen a los Palestinos como sus enemigos mortales. Es un país que podría albergar más diferencias y desigualdades, con el fin de irlas desapareciendo con las generaciones. Y, en cualquier caso, la solución de “Dos pueblos, Dos países”, no tiene por fin separar a unos y otros sino, por el contrario, crear marcos constitucionales, instituciones, alianzas y diplomacias para que ambos pueblos puedan integrarse.

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Para eso hay que inmovilizar a los supremacistas de ambas partes.

Israel y Palestina no pueden vivir sin el otro. Están obligados a negociar y encontrar la paz.

El Carbono Cruxent

Artículo para la exposición “Catalanes en el Orinoco”

Museo Etnológico de Barcelona.

Daniel Castro Aniyar

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No es posible contar la historia de Cruxent sin algún componente épico,  porque él mismo quiso vivirla de ese modo. Como en los relatos de los caballeros andantes, José María Cruxent fue un hombre fuerte, carismático, genial, indeclinable y conflictivo hasta el día de su muerte, en el 2005, en una casa de la región agreste de Falcón. Con más de doscientos títulos publicados entre artículos y libros,  levantó el polvo de las leyendas en el entorno científico, en los estudiantes y en los nuevos caballeros andantes que le sucedieron. Además, como si esto no fuera suficiente, fue quizás el arqueólogo más importante de América. Esta, modestamente, es su historia.

La antigüedad del primer americano

La arqueología americanista había debatido por décadas la base toda su disciplina: el origen del Hombre Americano. En casi todos las escuelas secundarias del continente los estudiantes se encontraban con una discusión que entrañó años de esfuerzos, financiamiento e imaginación, por lo menos, a las academias estadounidense, argentina, mexicana y francesa. Los peruanos y brasileños entraron luego. ¿Provenía el primer americano de Asia o era autóctono, como sostenían algunos científicos argentinos? Y si vino de Asia ¿Cómo llegó? ¿Navegando hasta Las Galápagos?¿Por las placas de hielo que habrían unido Australia con Chile? ¿Por las placas que conectaron las aún gélidas Kamchatka y Alaska? Y de ser así, ¿Por qué los Innuit no se asemejan lo suficiente a sus pares del resto del continente?

Durante muchos años las evidencias fueron abultando el saco de la teoría norteamericana, la cual proponía que el Hombre Americano entró por el Estrecho Bering. La mayor parte de los yacimientos datables consisten en puntas de flecha en Norte América. Con el tiempo, tales yacimientos se hicieron muy numerosos y el trabajo de los científicos norteamericanos adquirió una enorme ventaja por esta incesante aparición de puntas de flecha en todo el sub-continente. Eran tantos los yacimientos que el trabajo realmente consistió en la cronologización de estas puntas. El Carbono 14 estableció la mayor antigüedad en un estilo llamado “Clovis”, por el nombre del poblado Texano/Nuevomexicano que se acercaba al yacimiento. La proliferación de puntas Clovis coadyuvó a que se llamara Cultura Clovis a los usuarios de estas puntas en su lucha por obtener comida de la megafauna paleolítica. Por todo ello se había convenido que la teoría más satisfactoria sobre el poblamiento de América era: “vinieron de Asia por el Estrecho de Bering alrededor de los 9.500 años antes de nuestra era”. La edad de la Cultura Clovis.

En otras palabras, si los yacimientos más numerosos consisten en puntas de flecha con restos de animales cazados hace 11.500 años, difícilmente se podría sacar otra conclusión. Luego, por razón de las glaciaciones y de la redefinición del año del radiocarbono, se corrigió la teoría hasta hace 13 mil años. Fue una teoría sólidamente afianzada por la propia academia norteamericana.

Pero no era incontestada. Los arqueólogos latinoamericanos y europeos habían encontrado al menos en Monte Verde II (Chile) y Pedra Furada (Brasil) yacimientos aislados que hablaban del doble del tiempo: 30.000 y mucho más allá. Además, si la teoría partía de que la entrada fue por el Norte del continente, los 30.000 años en Chile o los 60.000 años en Brasil requerirían datar la entrada mucho antes.

OLYMPUS DIGITAL CAMERALa arqueología norteamericana respondió acusando a los yacimientos latinoamericanos de contaminados y mal levantados. En algún momento se habló de una botella de refresco cerca del yacimiento. Este debate fue agrio y opuso a ambas academias por mucho tiempo, esto es, al menos desde los años 30, fecha en la que se estableció la antigüedad de Clovis, hasta los años 80.


El debate no dejó de acumular un lado novelístico. Los yacimientos latinoamericanos trataron de sostener la idea de que el primer Hombre Americano usaba la madera y otros utensilios orgánicos que, lamentablemente, se biodegradaban con los siglos. La presencia de puntas de flecha de piedra solo indicaba que se usaron piedras en ese período y en esa zona, y no refutaba la hipótesis de que el humano habría estado allí mucho antes. Esta teoría tenía un componente ecologista que más de uno asoció con las civilizaciones posteriores en el Sur y el Norte de América.

La cercanía de los yacimientos Clovis a la población de Roswell, y a la célebre Zona 51 entre Nuevo México y Nevada, donde habría caído un artefacto alienígena, también alimentó hipótesis sobre la relación entre el ultraespacio y el origen del Hombre Americano. Además, toda ésta es la misma área de los Pueblos: un conjunto de ruinas, inmensas calzadas y caminos misteriosos entre Nuevo México, Nevada y Arizona, que se extendían hasta Florida y que habrían conectado las civilizaciones amerindias del Norte y del Sur.

El primero en contravenir con éxito la teoría norteamericana fue José María Cruxent.

 

Cruxent, el enólogo ilustrado.

“J.M. Cruxent”, como solía firmar, nació en Sarrià-San Gervasi, país catalán, en 1911. Participó en la batalla de Teruel del lado republicano y, perseguido a muerte, logró escapar en un barco maderero noruego rumbo a Venezuela. Llegó a Venezuela, como la mayor parte de los refugiados españoles, porque fue el primer (casi siempre el único) sitio donde lo recibieron.

El Sr. Cerceau, un amigo personal, solía decir:

“Cuando José María entró a Venezuela no sabía qué cosa iba a responder a la pregunta del agente de migración:  ‘¿Y Ud. qué hace?’. José María no tenía ningún oficio. Entonces, como le gustaba el bueno vino dijo ‘enólogo’ y el oficial respondió ‘ah muy bien, etnólogo’”.

Es posible que esta referencia sea solo una broma entre amigos… o no. Pero sí indica que Cruxent decidió hacerse arqueólogo autodidacta desde que llegó a Venezuela. En la Universidad de Barcelona había asistido solo a algunos cursos que le sirvieron de introducción. Él mismo lo dejó bien claro:

“En Venezuela me abren las puertas, me abren el corazón. Aquí encuentro lo que vine a buscar, porque vine como un inmigrante español que huía de la dictadura de Franco. Por todo eso yo le prometí a Venezuela darle su prehistoria, porque no la tenía, lo que había aquí sobre este tópico era muy poco. Venezuela me dio vida, me dio ilusión, ganas de vivir. Yo creí necesario cumplir con un deber, dar lo poco que sabía, yo venía a eso… Y cumplí.”

Venezuela ha inspirado mucho, tanto a sus inmigrantes como a sus propios nacionales. El petróleo ha formado parte importante de esta inspiración. Sin embargo, Cruxent no vaciló en dejar claro que iba agruparse con otro tipo de gente. Decía tajante: “No vine a buscar petróleo sino a sacrificarme por las ideas”.

Así, mientras Venezuela excavaba cada palmo de su territorio buscando fósiles negros para quemarlos, Cruxent exploraba y excavaba para encontrar las huellas de sus ancestros humanos, para aprender de ellos.

Su ingenio le hizo rápidamente destacar en el área científica. Levantó las primeras investigaciones sobre el antiguo venezolano, en contra de la actitud de su época y con pocos recursos. De él fue la primera y, hasta el momento, más importante cronología cerámica de ese país, la cual publicó junto Irving Rouse de la Universidad de Yale: Arqueología Cronológica de Venezuela. Allí estableció el valor de las sociedades mestizas, un valor que sobreviviría en la sociedad venezolana contemporánea: al integrar los estilos entendió que las culturas no se extendían unas en contra de otras, desplazando la idea de “cacicazgo dominante” sino que vivían muchas de ellas en interacción cultural, comercial y de parentesco. Ya entonces Cruxent desafiaba tímidamente las teorías de la arqueología que predominaron hasta fines del siglo XX.

Luego de su renovación, diseñada por el propio Raúl Villanueva, fue el segundo director del Museo de Ciencias, en el llamado “circuito cultural” de Caracas. Esto fue bajo el gobierno de la Junta progresista de la que formaba el General Delgado Chalbaud. Allí mantuvo su cargo hasta 1962, ya durante la Democracia. En los años 50 formó parte de una de las expediciones científicas míticas de Venezuela: El viaje a las cabeceras del Orinoco.  El viaje incluyó muestras hasta entonces únicas de fauna, flora y geología. Determinó por primera vez la ubicación exacta del Orinoco y con ello Venezuela sumó miles de hectáreas en sus límites con Brasil.

Con una expedición patrocinada por el propio Leopoldo III, emperador de Bélgica, exploró Africa Occidental entrando por el Congo y sistematizó una importante colección de arte africano que hoy se encuentra repartida entre Venezuela, Europa y África, y que ha viajado varias veces por el mundo.

En la isla de Cubagua desenterró las ruinas de Nueva Cádiz, la ciudad perlera que marcó la existencia colonial de Venezuela.

Con la Democracia, Cruxent se activó en movimientos culturales asociados a la revolución latinoamericana. Entonces, como si hubiese sido poco importante su contribución anterior, profundizó su vocación por la pintura, integrándose al grupo de artistas de izquierda El Techo de la Ballena y desarrolló, entre otras, una importante exposición de arte cinético. Expuso por vez primera en Maracaibo.

A diferencia del cinetismo de Soto y Cruz Diez, Cruxent usó la cámara óptica para una imaginación diferente, centrada en la naturaleza y el ser humano.

Luis Aragón escribió de su obra:

“Se necesita talento para mirar estas trampas sin quedar atrapado en ellas. Tal como los pájaros que, ya en la trampa, dejan de ser pájaros”.

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Cuando Cruxent se deshizo de las geometrías con las que simplificamos la estética moderna, en aparente contravía a los cinetistas venezolanos que poblaban plazas, ministerios y organismos multinacionales, aparece la realidad tal cual es representada por nosotros, los simples organismos pensantes. La obra cinética de Cruxent es un viaje al inicio celular del hombre. Cruxent había agregado un color particularmente novedoso a la obra cinética: quien la mira intuye que pertenece a un arqueólogo en tierra de nadie, un pasajero en la exhuberancia del Orinoco. A diferencia del optimismo cinético, anunciador de la modernidad petrolera, Cruxent nos preparó para imaginarnos la cultura, venida desde la profundidad de los tiempos.

Pero el aporte más importante de Cruxent aún no había concluido.

 

Un elefante se balancea en la cuerda del tiempo

En algún momento de la segunda mitad del siglo XX, Cruxent recibió información de restos arqueológicos en las tierras xerófitas de Falcón. En secreto revisa algunas pruebas y se empeña en conseguir financiamientos para un nuevo yacimiento, esta vez, datado mucho más adentro en el paleolítico.

Ya había probado suerte con muestras muy antiguas en la región de Lara, pero todos los yacimientos mostraban muchas debilidades como para sostener una nueva teoría.

Pero en la árida zona de Taima-Taima, en Falcón, 1962, Cruxent hace un hallazgo fundamental: una punta de flecha enterrada entre los huesos de un mastodonte.

La importancia de los estudios de punta de flechas hacen el yacimiento interesante para la academia norteamericana. La presencia de partes orgánicas del mastodonte, en una zona donde no se percibían otras muestras orgánicas contaminantes, era un perfecto cultivo para los carbonos.  Nada tan antiguo se había levantado allí, quizás por eso mucha gente creyó firmemente que se trataba de un trabajo perdido.

El radiocarbono arrojó resultados sorprendentes para la época: la punta había penetrado al elefante 13 mil años antes de nuestra era, es decir, a 15 mil años de este escrito… mucho más allá de Norteamérica, más allá del istmo de Panamá, en las costas quemantes del Sur del Caribe. Junto al mastodonte se encontraron varios objetos líticos, además raspadores de afilar, muchos de ellos usados para cazar fauna megateria. Alan Bryan de la Universidad de Alberta, Canadá, estudió este conjunto de piezas y habló del Hombre de Taima Taima.

El artículo de 1978 publicado junto a Sagrario Pérez Soto y Miguel Arroyo en la revista Science El Jobo Mastodon Kill at Taima-Taima, Venezuela, fue levantando lentamente la atención.

Yo supe de Taima Taima en 1996 durante un debate sobre Arqueología de América en la Universidad de Montreal. Allí se indicó, por primera vez para mi, que muchos arqueólogos consideraban ese yacimiento el único suficientemente sólido como para echar por tierra los miles de yacimientos en territorio norteamericano y todas su cronologías. Pero otra vez la debilidad de la teoría sudamericana se enfrentaba al irrefutable hecho de que era un yacimiento contra miles en Norteamérica, entre aficionados y científicos.

En 1992 Cruxent reconoció por enésima vez que nadaba a contracorriente y que el Estado venezolano no lucía mínimamente interesado en proteger el sitio. Sintiéndose profundamente vulnerable, en medio de intrigas científicas que asemejaban a las películas de espionaje, Cruxent aprovechó su prestigio y se comunicó con la organización de los 500 años del Encuentro (o Descubrimiento). La sede de República Dominicana se mostró interesada en tomar partido por la frágil pero creciente teoría de Cruxent e incluyó las evidencias originales, excavadas y trasplantadas en el Museo del Hombre Americano. Alguien alguna vez me comentó que la idea misma de fundar el museo durante los eventos de los 500 años provino de la necesidad de acoger las piezas.

Los vacíos legales aun presentes en la Venezuela de la época permitieron este giro considerado salvador de la colección y, al mismo tiempo, una jugada que haría célebre a Taima Taima.

 

El camino de los genes muertos

Luego de Taima Taima aparecieron nuevas excavaciones y la actitud hacia las anteriores también cambió. La idea de que el Hombre ya estaba mucho antes en el continente se había posicionado mejor. Aquel incómodo debate de la Universidad de Montreal estaba mostrando que el final del siglo XX también llegaba a las teorías arqueológicas sobre el tema y las nuevas generaciones eran más proclives a nuevas lecturas.

La discusión se hizo más compleja y prolífica, aunque no será tema de esta nota. Lo importante es apuntar que la técnica arqueológica fue atravesando los milenios y levantó hipótesis cada vez más confiables acerca de un humano americano mucho más antiguo, hasta el vértigo de los 60.000 años, cuando el yacimiento brasileño de Pedra Furada volvió a ganar algún consenso.

En base a algunos instrumentos líticos encontrados en Canadá, se ha incluso aventurado la idea de que pudo haber llegado con glaciaciones anteriores, hace 300.000 años.

Pero en los años ‘80 Méndez, Wallace, Neel, Bonatto y Salzano, en diferentes investigaciones, introdujeron un elemento totalmente diferente al análisis. Se estableció que el ADN evolucionaba como un reloj, de tal modo que cada tantos miles de años se hacían cambios cíclicos en la estructura molecular que son visibles en los genes vivientes de hoy.

Estos estudios pudieron establecer varias oleadas migratorias y, finalmente, determinar que el Hombre Americano entró entre 13 mil y 15 años por el Estrecho de Bering.

Entre los yacimientos consistentes con la prueba genética son, precisamente algunas evidencias de entre el chileno Monte Verde, y el venezolano Taima Taima-El Jobo.

Cuando lo supe, no pude evitar relacionarlo con los pueblos con los que he trabajado, entre ellos, los wayúu. Éstos viven hoy en un desierto gemelo al falconiano, del otro lado del común Golfo de Venezuela. Desde allí miran el cielo y señalan la Vía Láctea. Según ellos, es allí donde se elevan sus ancestros muertos hasta su mundo, por ello Michel Perrin escribió aquel importante libro El Camino de los Indios Muertos. De algún modo, los wayúu habían tenido razón.

Las evidencias de la antigüedad no estaban en las piedras y los huesos que lucían los museos, sino en su interior, en el perfil molecular que nos hace iguales piedra, humano y estrella. En el polvo. En la célula.

Posiblemente y sin saberlo, Cruxent había dado con las pruebas de la antigüedad humana en la cinética celular de sus pinturas que, como trampas del ojo, recuerdan nuestra pequeñez ante la inmensidad de las pruebas molecular, celular y espiritual.

 

El Carbono Cruxent

 

“(…) Desde luego, tengo conciencia que cada una de mis creaciones contiene también algo de una auténtica micro-auto-biografía-espiritual, de un momento de mi vida, pleno de sensualidad. Incluso los medios y maneras que empleo son testimonios de mi forma de ser y de lo dado que soy a las búsquedas –según algunos insensatos–. En el largo caminar de mi trabajo, presiento que lo inexistente quizás existe y lo imaginario quizás es tangible”.

J.M. Cruxent

El 23 de febrero del 2005 Cruxent murió a los 95 años en su casa de Coro, la capital de Falcón, investigando.

En el 2011 habría cumplido 100 años. Había sido galardonado por el Rey Juan Carlos durante los eventos de los 500 años, trabajó para el Smithsonian Institute, Yale University, Pennsylvania University, Utah University, UCV, IVIC, Sociedad Venezolana de Ciencias Naturales. Recibió el Premio Nacional de Ciencias, el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Francisco de Miranda y fue catedrático honorario de la Universidad del Cuzco. En 1953 fue fundador y profesor de la cátedra de arqueología de la Escuela de Sociología de la UCV en las materias de introducción a la arqueología y arqueología venezolana. Fue designado miembro correspondiente de la Real Academia de Letras de España.

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Sin embargo, decidió al final de su vida dedicar toda su obra al Estado Falcón y sus desiertos, la ciudad patrimonial de Coro, a ese yacimiento hundido en la inmensidad del tiempo, y a su gente sencilla que tanto quiso.

Estaba hecho de otro material, radioactivo pero sensible. Otro tipo de carbono que se esconde en el nuestro.

Fotos: https://www.facebook.com/Cruxent, Dinah Bromberg, Luis González

El estilo.

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El estilo.

El estilo es como el agua.

Cayendo sobre los hombros de una mujer que se ducha, hace mariposas. Lloviendo sobre Paris es tópica y desconsoladora. Saltando el Orinoco brilla como pámpanos marinos y enmudece.  Corriendo serena entre selvas palafíticas es ancestral, reconciliadora, pacificante. En mi sangre hirviente tiene el agudo sabor del cuchillo.

El estilo no está en los perfumes ni en la cristalería de Bohemia. Está en la inspiración de personas que como nosotros fabricamos esas cosas. La misma inspiración que nos provoca un poema, un buen día, una jugada de suerte, una papaya abriéndose en días de calor.

El estilo no es exclusivo, pues se contagia. Hay gente que tiene estilo solo por existir. Hay gente que lo ha creado con precisión y tenacidad. Los hay quienes lo tienen solo cuando son malos, muy malos. Y hay lo contrario.

El estilo es propio, prestado, benefactor y maleficio. Correspondido y solitario.

Yo admiro el estilo, el carisma, el vigor del verbo, la prestancia y la audacia, ahí donde esté, porque sugiere  la punta de un hilo muy largo que alcanza el tejido universal.

Pero no me dejo dominar por él.

Qué pequeña es la luz de los que solo tienen estilo, para aquellos que hemos probado la verdad a borbotones.

 

Foto: Sara Aniyar