¿Cómo vencer?: Curar las heridas. Pensar simplemente

  1. La política de toda Victoria

Al mirar hacia atrás América Latina está llena de contraejemplos de lucha. Estamos llenos de victorias fallidas: la gesta emancipadora, la revolución sandinista, la insurrección de los 60, la revolución cubana… todos nuestros antecedentes son fracasos. Bolívar fallece sin ver la unidad latinoamericana. América sumida en guerras civiles por siglos, unas más sangrientas que otras, ninguna capaz de generar una reforma agraria moderna y justa. La guerra de resistencia contra la CIA, la derrota del FSLN y su posterior desbandada ideológica. Una larga lista de familiares desaparecidos, muertos y torturados, de toda América Latina, sin ver la revolución que soñaron. Los que vieron la Revolución, como la cubana, la vieron convertirse en el predio de un puñado de nuevos aristócratas sin corbata. Nuevas tiranías refrescada por vientos de revolución de los cuales se apropiaron, sin pagar respetos ni derechos a sus muertos.

Venezuela se ve de frente a un combate inorgánico y desigual contra una tiranía moderna, que nada tiene que ver con los principios revolucionarios que la fueron germinando. Si no tenemos precedentes exitosos ¿Qué hacer? ¿Cómo ganar realmente? ¿Cómo hacer para que se despojen del poder? ¿Y luego?

 

La enseñanza siempre ha estado allí, solo que no está en nuestros libros escolares de historia o en Las Venas Abiertas.
Es una lección simple y clara. La política, mientras más se parece a la vida real, más eficiente es. La política no es una condición artificial de la vida. Es simple como la vida.
Queremos que la Guardia vaya a la playa con su familia y amigos, queremos los policías paguen sus deudas del carro, unas merecidas vacaciones, queremos que los estudiantes se gradúen porque les gusta estudiar y no porque quieren sobrevivir de una pesadilla de sangre y lacrimógenas, queremos que los corruptos se vayan y devuelvan el dinero o que, en el mejor de los casos, nos convenga su salida. Queremos que el chavismo deje de ser lo que ha sido, no que desaparezca. Queremos que la delincuencia no sea una opción para nuestros jóvenes.
2. Vencer con el otro

 

Si queremos estas cosas simples, cambiar el sistema es simple. Hay técnicas para hacer esto y mucho más, para atraer capitales, para modernizar la mano de obra y entrar al mercado global, para reducir eficientemente la delincuencia. No es verdad que no se puede, que somos una suerte de personas con discapacidad política. Somos gente simple que se pone de acuerdo en cosas simples.

 

Es simple, tan simple, que nos da pena hablar en términos de tal simpleza. Simple es ser realistas, no optimistas ni mucho menos pesimistas. Es ver qué hay y reconstruir las partes de una sociedad herida y maltratada. Pero que es la sociedad con la enfrentaremos esta vida antes de morir, y el futuro de las nuevas generaciones. No es otra.

 

Hay que ir a la playa. Hay que olvidar un rato. Hay que lavarse el cerebro de las ambiciones que nos impiden avanzar, y que impiden avanzar a los demás.
Los delitos de lesa humanidad no prescriben. Pero todos hemos alimentado el mismo monstruo. Hay que tratar de reconocerse como humanos, perdonar, perdonarnos. Y eso tiene mucho más poder que la más fatídica pena. Hay que ver el campo de lirios, como describía Salomón, así, la divina desnudez de los campos.
3. Ideas ricas. Ideologías pobres

 

La política de las ideologías y las fórmulas, como el leninismo, como el bonapartismo, son muletas de la ausencia de creatividad. Sustituyen nuestros deseos verdaderos por fórmulas que, además, nunca demostraron verdaderamente su utilidad.

 

La política debe estar hecha con cosas simples. No con compromisos de odio, o manuales de economía política que, además de ineficientes, luego la gente real, concreta, que va aplicarlos, nunca entiende.

 

Chávez no entendía de socialismo, ni la gente. La gente entendió lo que era simple: la regaladera que se puede aprovechar de ese mal mentado socialismo. Cuando el chavismo fracasó, los chavistas dicen que culpa resultó ser de la gente que “no entiende el socialismo”. Pero nadie sabía nada realmente. Y despertar de esa maraña de consignas resulta ser fastidioso.

 

Pero solo hay eso, playa, hijos, un mango jugoso, hermanos, venezolanos, producir, ganar, ganar junto a todos, educarse, disfrutar un buen libro o un versículo apropiado. Una chica que te sonríe. Caminar y respirar. Solo hay eso en este mundo. Comer rico y ojalá sano. Un campo de lirios que cubre la desnudez de los campos. No hay trajes de colores y piedras preciosas.

 

La gente está angustiada, solo entiende que hay que salir de Maduro. Pero ¿Y si no sale? ¿Y si sale de manera que a nadie le gusta? ¿Y si salir de Maduro tiene consecuencias que nadie quiere ni necesita sufrir? ¿Qué se hará con este país de monstruos?

 

Son preguntas que nacen de la intensidad de las consignas políticas, del dramatismo del momento y los compromisos, de esos tatuajes que distraen nuestra piel de ser amada.
Por eso hay que poner todo en el terreno de lo simple. En el humor, en bailar. El exceso de intensidad no permite pensar con claridad. El exceso de humor, dicho sea de paso, tampoco. Pero hay que ajustarse a la realidad tal como ella es. La consigna política es útil en un momento, pero no es la realidad.

 

La realidad es que quien jala el gatillo puede simplemente no jalarlo. Quien odia puede dejar de odiar. Quien siembra mucho, aprende a cosechar. Que reir provoca risa. Que el perdón cura. Que Maduro se puede ir y no pasa nada, nadie se tiene que morir por eso. Que gobernar no es un arte enrevesado de Harry Potter, o Friederich Engels. Que todo es más simple.
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La izquierda en la encrucijada terrorista.

Daniel Castro Aniyar

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“El amor, más fuerte que e odio”

Entiendo la postura antitética que cierta izquierda quiere defender, porque le preocupa (y me preocupa) el extremo grado de vulnerabilidad en el que están ahora las poblaciones musulmanas de Europa, y lo que los diferentes ataques terroristas de Paris pueden desatar en las próximas horas sobre el plano geopolítico.

Pero esa izquierda está excesivamente parcializada y se resiste a describir con todas su piezas lo que realmente pasa en el mundo.

¿Por qué?

a) esa izquierda vuelve una y otra vez a la doctrina maniquea e infantil del amigo-enemigo en Schmitt o en Mao. Reconoce que se puede manipular a una parte para que ataque a la otra, pero jamás usa la doctrina para identificar la ideología y las acciones del islamismo radical: pareciese que los únicos que actúan con esa lógica son los agentes imperiales.

b) Suelen referirse al 11S, el bombardeo en Mali, la guerra en Siria, los ataques a Gaza, pero hablan de ellos solo post-facto. No describen las matanzas del islamismo radical, sino que se enfocan en los bombardeos franceses o los solitarios bombardeos estadounidenses luego de que el ejército sirio (el hermano de Al-Assad, sin el permiso de éste) usara bombas químicas contra civiles.

c) No se refieren a que las Torres Gemelas representaron un atentado deleznable en el que murieron miles de personas, y desconocen sí fue indiciado por terroristas musulmanes, independientemente del uso que hizo W. Bush de ellas.

d) No se refieren a que las milicias radicales de Mali violaban, mataban gente para dominar sus poblaciones, destruyeron parte del patrimonio cultural de Tumbuctú porque no era suficientemente islámico, generaron miles de refugiados en masa y eran ampliamente rechazados por el resto de la población musulmana de Mali.

e) En la guerra de Siria la penetración imperial se limitó al principio a disponer de armas en ambas partes (Rusia es otro imperio), pero luego el conflicto pasó a  manos del islamismo radical financiado por Arabia Saudita y Qatar contra Al Assad, hasta el día de hoy. Assad hoy es visto como un último enclave de la modernidad en la zona. La guerra de Siria hoy no puede ser vista de otro modo: dio lugar a ISIS, una de las fuerzas militares más sanguinarias y arbitrarias de la historia moderna y que no representa en modo alguno a los intereses imperiales.

f) En Gaza el gran cuerpo de muertos civiles es el resultado de que Hamas, otra organización islamista radical, impide a su población que huya del conflicto (a pesar de que las fuerzas israelíes con semanas de anticipación piden a los civiles que huyan al centro y sur de la franja) para que sus niños sirvan de escudo humano a las lanzaderas de misiles y los arsenales que instalan en los colegios de la ACNUR, mezquitas, barrios populosos y hospitales. Siendo Hamas la autoridad en la zona, los civiles deben elegir entre ser blanco de ataques israelíes, o de la misma Hamas durante o después de que termine el conflicto. De morir, por otra parte, serán elevados como mártires de Alá.

No se refieren a nada de esto. Porque esto no entra en esa visión agotada y limitada del mundo, exhausta por precaria, simplista e inútil.

Yo creo, como dice esa izquierda, que el islamismo radical es una consecuencia de Occidente.

Es la consecuencia visible de la caída del muro de Berlín, pues la URSS controlaba militar y económicamente el Medio Oriente y marcó el carácter moderno de las nuevas naciones. Israel también es el resultado de una estrategia en la Guerra Fría. Pero esa interpretación es insuficiente:

En la medida en que los Estados del Medio Oriente y de población musulmana, fracasan en su rol de dar democracia, bienestar social, soberanía anti-imperial y crecimiento económico, salvo por el petróleo, el islamismo radical empieza a tomar cuerpo como alternativa política. No todo es culpa de Bush ¿O dirán que los Hermanos Musulmanes, Hamas, los Talibanes y la Revolución Islámica de Irán son el resultado de las invasiones de los Bush… ? La cultura de muchos musulmanes prefirió interpretar este gran fracaso civilizatorio como la acción del diablo (hoy judío y cristiano) y encontraron la solución en el año 500 DC, en las guerras de Mahoma.

Para esa izquierda, la historia parece empezar con el 11S y la Guerra de Irak. Pero el islamismo radical, que incluye terrorismo, asesinatos no selectivos de enemigos religiosos y raciales, pogroms, etc, es un fenómeno que surge en los 60 y adquiere mucha fuerza entre la revolución islámica y la caída del muro de Berlín. Y no es más que la evolución de las formas nacionalistas de terrorismo, como las de Gadafi, Nasser y Arafat, que retrocedieron al año 500 DC. Hoy están luchando contra nosotros: el diablo con cuernos y calzoncillos.

Vamos al punto que me gusta siempre repetir. Esa izquierda piensa como el mal médico. Sabe que fumar da cáncer, pero no sabe que si se deja de fumar… no desaparecerá el cáncer.

Es un mal característico en su manera de pensar: solo quiere oír las causas que les convienen para creer la ilusión de que, desapareciendo las causas desaparecerá el problema.

En la Venezuela mal llamada socialista por esa izquierda, hay un buen ejemplo: desapareció el imperialismo norteamericano y se dio un durísimo golpe a las oligarquías aliadas, pero el rentismo, la corrupción y la perdida de soberanía no solo no desapareció sino que se acrecentó a niveles históricamente inimaginables.

El terrorismo y el islamismo radical es un problema REAL. Se llama islamo-fascismo.

Y un revolucionario debe enfrentarlo cabalmente. Es peligroso porque domina las almas de los pueblos para conducirles a su propia auto-dominación e, incluso, al exterminio. Además todos los islamo-fascismos, son casi idénticos en su acción política e ideología, pero se odian profundamente entre sí, generando el peor de los saldos de muertes civiles en el Medio Oriente y África.

Las teorías conspirativas que suponen que el 11S y los ataques de Paris son performados interesadamente por fuerzas ocultas de Occidente o Israel, se golpean una y otra vez contra el muro de Boko Haram (3.000 muertos, exterminios, violaciones), la historia de los Kurdos, los Talibanes manifestando a favor de los ataques de Paris, el ISIS (mueren entre 50 y 100 cristianos al mes en la zona: ya no quedan cristianos en Irak y Siria) y los cientos de cientos de historias de ataques terroristas perpetrados por gente que no quiere la liberación del imperialismo, sino instituir un mundo fascista, con un rey musulmán, que impone su reino con el terror.

Los musulmanes se han matado entre sí por estas guerras de corte religioso dejando una cifra varias veces mayor a la del conflicto israelí. De hecho la masacre más grande contra los palestinos no fue israelí, fue la llamada del Septiembre Negro, dirigida por el ejército jordano, en la que éstos mataron 3000 palestinos en poblaciones frotnterizas, para evitar el ascenso de la OLP en los años 70, otra fuerza terrorista.

Yo estuve totalmente y milité en contra de la invasión a Afganistán, al Creciente Fértil y a Libia, no porque creyese que Hussein, los Talibanes y Gadafi eran paladines de la libertad, como esa izquierda le gustaría creer, sino porque se iba a generar una crisis de contrapesos tribales y religiosos que cualquier estudiante de antropología puede ver.

Y creo que tal desajuste en efecto produjo el repunte de los movimientos terroristas transversales (paranacionales) que hoy son la voz dominante en el Medio Oriente y que se alimentan de la ingenuidad religiosa y política de los Saudíes, Iraníes y Qataríes, entre otros financistas.

Creo que la izquierda debe aprovechar este momento para aclarar su papel en el mundo:

  1. Condenar clara y detalladamente al islamo-fascismo, en todas sus formas a lo largo del planeta. Condenar a Al Qaida, a Hamas, a la teocracia de los Ayatollah, a ISIS, al Gobierno del Sudán, a los Talibanes, y a los financistas de Arabia Saudita, Qatar y otros.
  2. Condenar al guerrerismo capitalista de Occidente: Desde la atrocidad contra Libia hasta los asentamientos de Netanyahu.

¿Por qué? Porque los pueblos son el jamón (en este caso, de pavo) del sándwich bélico. Lenin tuvo siempre razón. Lo contrario es condenar a esos pueblos a la opresión eterna.

Acerca de Charlie Hebdo.

Charlie Hebdo es la izquierda y su estilo se llama mordacidad. Promueven el matrimonio gay, son laicos, atacan a todas las formas de poder y opresión, revelan las contradicciones de un sistema que hace daño a los ciudadanos comunes del mundo. No conozco ningún comentario ni caricatura de la revista que sea xenofóbico o racista. Burlarse de las idioteces de la religión es parte de una diálogo abierto en una sociedad democrática y laica, y un día lo agradeceremos. Como dicen ellos: si la religión se mete en política, deberán aceptar que hagamos caricaturas como las que hacemos contra los políticos.

En la nueva edición aparecen un caricaturista de Charlie Hebdo dándose un beso en la boca con un musulmán y la frase es “El amor, más fuerte que el odio”.

En la contraportada, la revista con el beso sirve para aplastar como moscas a unos terroristas chiquitos, porque chiquitas son sus almas.

Gaza 2014: Cifras frías.

Daniel Castro Aniyar

1. Si la cúpula de hierro, el sistema israelí de destrucción de misiles de corto alcance, no hubiese existido, ni tampoco los refugios antiaéreos -como no existen en Gaza para sus civiles, sino solo para los jefes militares-, hubieran muerto 454.475 civiles israelíes de todas las proveniencias étnicas y religiones. 1024px-SderotBurningFactory1

La cuenta es simple. Solo en el 2014, Hamas lanzó más de 3055 misiles. 2200 de la familia de Qassams y WS 1E, de un promedio de 10 mts2 cuadrados de destrucción (entre 5 y 22 Kg. de explosivos), unos 40 Grads de 45 Kg. y cerca de 775 Fajr5 de 90 Kg. (es decir entre 20 y 50 mts2 de destrucción) y, finalmente, unos 40 M-302 con 175 Kg. (cerca de 360 mts2 de destrucción). El número de tipos de misiles y su radio de acción es estimable según la información de prensa sobre lanzamientos, objetivos civiles y alarmas antiaéreas. No se cuentan los morteros, que fueron los que efectivamente mataron a varios israelíes ese año. Todos los lanzamientos, menos uno, fueron dirigidos a importantes centros poblados por civiles.

La densidad israelí de las grandes ciudades es de un promedio de 7 hab./mts2, de modo que los ataques hubieran matado cerca de 454.475 civiles israelíes, entre niños mujeres, ancianos y hombres, de todas las proveniencias étnicas y religiones.

Las Fuerzas de Defensa Israelíes, disparando de manera selectiva a las lanzaderas de esos misiles y a sus jefes, advirtiendo de manera muy insistente a la población palestina que se retire, incluso reprimiendo ataques cuando los jefes islamistas lograban rodearse de un peligroso escudo humano, han producido cerca de 2000 bajas. Este cálculo no incluye el análisis de la BBC que cree que la cifra está sobrestimada.

La mayor diferencia visible es que la población israelí es protegida y la de Gaza expuesta a la guerra.

La nocividad de Hamas es por tanto, visto desde la perspectiva civil, 22.723 % mayor que la israelí, solo en estos cálculos.

2. No es verdad que Gaza, con solo 4,6 habitantes por Mts2, es la porción más densamente poblada de la tierra, tal como lo ratificó el Prof. Alan Dershowitz del Gatestone Institute. Para el Prof. como para cualquier observador de la zona, es evidente que hay largos espacios bastante despoblados al Sur de Ciudad de Gaza y al Este y Sur de la franja, precisamente, donde las Fuerzas de Defensa Israelí han pedido a la población gazaní que se desplace durante los ataques.

De tal modo que, si el gobierno de Hamas hubiese construido aunque sea un solo túnel de terror para refugiar a sus hermanos musulmanes y no obligarles a que se queden en sus casas aterrorizándoles con el fin de que Israel los inmole, hubieran muerto mucho menos palestinos. Vamos a usar la tasa de desplazamiento de árabes de la Guerra del 48 (la más defendida por los palestinos), que es de un 54,7%. Si Hamas hubiera promovido el desplazamiento de al menos, un 54,7% de su población, se hubiesen salvado 1093 personas, entre niños, mujeres, ancianos y hombres.

Como Hamas no hizo esto, su real nocividad asciende hasta un 45.447% sobre la israelí, solo en estos cálculos.

3. Hubo dos ataques de Hamas que no están incluidos en estas cuentas. El ataque al puerto de Ashdod, realizado por nada menos que un dron teledirigido por Hamas y lleno de explosivos con una capacidad estimable de destrucción de 100 mts2. Israel lo destruyó en el aire con misiles patriots. Y el ataque a la Central Nuclear de Dimona el 8 de Julio del 2014, el cual hubiera producido, según cuentas de un analista del Teheran Times, unos 18 millones de muertos, esto es, entre niños, mujeres, ancianos y hombres, de todas las proveniencias étnicas, religiones y al menos tres naciones. El ataque fue destruido en la noche de ese día por la cúpula de hierro. Ambos ataques de Hamas, sumados, hubieran asesinado a 18.000.700 civiles, con total y absoluta alevosía.

La nocividad de Hamas hubiese ascendido a 900.035% sobre la israelí.

No es de sorprender que el propio representante Palestino ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, Ibrahim Khreisheh, aterrado con lo que sucede en su propio pueblo, acusa a Hamas de crímenes de guerra y sí reconozca que Israel procura proteger a los civiles de Gaza.

4. El argumento de los que defienden a Hamas es que éstos “reaccionan” ante los ataques “desproporcionados” israelíes. Olvidan convenientemente que todas las guerras contra Israel, incluyendo ésta, fueron iniciadas por los árabes, por los ahora palestinos, y no por Israel. Olvidan que en la Carta Fundacional de Hamas no se habla de “reacción” sino de asesinar judíos, recuperar Jerusalén por razones religiosas, y dominar a las demás religiones. Olvidan que Gaza no es un territorio ocupado sino entregado a los palestinos en el 2004. Pero, a la luz de las declaratorias de parte y los simples cálculos que aquí se exponen, Hamas tiene el incontestable objetivo de aniquilar a los judíos, controlar el mundo por la vía del terror en nombre del Islam y provocar un genocidio. Acusan a Israel de lo que ellos mismos quieren hacer.

Igual hacen Boko Haram y el nuevo Califato Islámico. Detrás de ellos, en gustosa complicidad, aplauden emocionados gobiernos como los de Irán, Turquía, Qatar y Venezuela. Aplauden y musitan que hay que aceptar de algún modo estas “resistencias” que son la “reacción” a las incursiones militares occidentales y la eterna Israel, cuna de todos los males sobre la Tierra. Cierta izquierda aplaude a estas “resistencias”, así como numerosos medios y políticos que no quieren verse acusados de pro-israelíes por un conflicto que, a fin de cuentas, aun no entienden. Afortunadamente, Egipto, Arabia Saudita y, recientemente, la misma Autoridad Palestina, ya reconocen en bullicioso secreto que el verdadero enemigo no es Israel.

Los gobiernos como el de Irán, Turquía, Qatar y Venezuela, así como esta nueva y obtusa izquierda, piensan como un médico sin diploma: el cáncer es el resultado de tanto fumar y, si se deja de fumar, desaparecerá el cáncer. Y allí nos quedamos, haciendo discursos, mientras el cáncer se extiende.

La nocividad del islamismo radical dejó de tener el aspecto “ingenuo” que tuvo por tantos años, incluso a pesar del 11S. Ahora muestra lo que nunca ha escondido: el simple deseo de dominar el mundo por el terror.

Yo imagino otro mundo para mis hijos. Uno en que, al menos la izquierda, aun guardarropas del humanismo moderno, se arrepienta del agua que derrama, como ya tantas veces ha sucedido en la Historia Contemporánea. Aunque puede que sea tarde. No lo sé.

Fuentes:
http://www.gatestoneinstitute.org/4580/gaza-population-density
http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/08/140808_gaza_israel_numero_victimas_hr.shtml
http://www.idfblog.com/facts-figures/rocket-attacks-toward-israel/
http://www.teinteresa.es/politica/diplomatico-palestino-Hamas-crimenes-humanidad_0_1174684509.html
http://www.jpost.com/Operation-Protective-Edge/Rocket-alert-sirens-sound-in-Zichron-Yaakov-120-km-north-of-Gaza-362087
http://www.tehrantimes.com/oped/117238-dimona-israels-achilles-heel

No es una opinión

Daniel Castro Aniyar

Que Hamas es una organización terrorista que sueña islamizar el planeta, destruir al Estado de Israel, sostenida por el terror militar, político y religioso, que promueve abiertamente el odio racista a los judíos y que, para ellos, ninguna religión es buena si no está dominada por el Islam, no es una opinión.

Que, antes de refugiarnos en el Norte, recibí sobre la cabeza de mis hijos, de mi esposa y de la mía propia, solo en nuestro barrio de Ashkelon, no menos de 72 cohetes (es fácil decirlo) con poder mortífero, no es una opinión, es un hecho. Lo saben los 8 millones de habitantes de Israel que han recibido hasta la fecha más de 3000 cohetes (también es fácil decirlo) con el objetivo de matarnos. Uno destruyó un tanque de gasolina y otros han destruido casas y edificios, dejando un saldo de fuego y sangre civil. De hecho muchos escucharon cómo explotaron en el cielo los cohetes que iban rumbo al Reactor Nuclear de Dimona, y que, de no ser detenidos por el Kipat Barzel, hubieran creado un holocausto nuclear en toda la región, incluyendo Jordania, Siria, Líbano, Egipto y, por supuesto, los Territorios Palestinos.

Que Hamas utiliza a su propia población como escudos humanos, es decir, que obligan a los gazaníes a subirse en los edificios para disuadir los ataques israelíes, o que Hamas esconde sus armas en escuelas de niños, en mezquitas, mercados y hospitales, para provocar masacres convenientes, no es una opinión. Es un hecho.

Que el Ejercito Israelí echó humo en los túneles de Hamas y encontró que salía por sitios como cocinas, patios, salas, o en el medio de la alcoba infantil, de las comunas socialistas (kibutz) en territorio israelí, no es una opinión. Uno de los 200 terroristas presos declaró que el plan era matar a mansalva y secuestrar israelíes el día de Año Nuevo judío, es decir en el momento en que todas las familias se reúnen a comer y celebrar. “Los monstruos sí existen” es la frase de un artículo de periódico que cuenta cómo el túnel de Hamas llega al centro de una alcoba infantil.

En este texto no voy a opinar sobre eso. No. Voy a poner evidencias. Porque las hay, y muchas, de hecho, tanto como las que se quieran encontrar.

Lamentablemente, el antiisraelí de oficio, el que saca las fotos de niños palestinos muertos y grita “¿es acaso éste un terrorista???!!”, no le interesan las evidencias. En secreto, y a veces públicamente, reconoce cuál es su verdadera agenda: “La verdad es que Israel no debió existir nunca”, “la verdad es que los judíos tienen que devolverse a Alemania, Polonia, Yemen y Etiopía” o “la verdad es que el terror es el único lenguaje que entienden los judíos, si no, no se irán”.

Por lo tanto, toda el palabrerío de que Hamas quiere liberar a los palestinos de una ocupación (por cierto, Gaza no está ocupada desde el 2004), que el bloqueo militar a Hamas es la causa del conflicto o que Hamas quiere la convivencia, no es más que un cartón escenográfico.

Israel es el único país del globo terráqueo que desde su fundación, un montón de gente lo quiere aniquilar y desaparecer. Primero los árabes hicieron tres guerras perdidas para destruirlo y luego se le sumó una cierta izquierda global la cual, por falta de propuestas al complejo mundo de hoy, se han quedado sin banderas. Israel pasó a ser el mito perfecto: los niños palestinos muertos escudan a Hamas y, emocionalmente, escudan cualquier debate sensato sobre el tema. Muchos no identificarían al Líbano en el mapamundi, pero no importa, hablan con la boca grande. Los niños palestinos muertos son como la imagen de la explotación infantil que describía Marx en Londres, como los afiches de Vietnam, como las canciones de Alí y Quilapayún: Israel al fin mostraría la maldad intrínseca del capital y restauraría la inoperancia, la desunión y el desvarío ideológico de cierta izquierda moderna. Por eso algunos intelectuales de izquierda saben lo que pasa y sueñan la destrucción de Israel, saben que tales escudos humanos existen y saben que acabar con Israel es sumir a los árabes en la tiranía islamo-fascista, pero, aun así, salen a gritar consignas a favor de la OLP ayer, de Hamas y Hezbolá hoy, y me imagino que de Yijad Islámico o Al-Qaeda mañana. De algún modo, quieren vendernos la magia de que el islamismo radical de hoy, serán la Modernidad y el Estado de Derecho de mañana. Realmente lo que sucede es que esa izquierda no ha tenido la creatividad ni el estadismo de ofrecer algo nuevo al mundo.

Aquí dejo algunas buenas evidencias del verdadero papel de Hamas, con el criterio de que “A confesión de partes, relevo de pruebas”:

1. En este video de la TV de Gaza, un oficial de Hamas reconoce que ellos mismos “incentivan” a los palestinos a subirse en los edificios con el fin de disuadir los ataques israelíes. El mismo portavoz reconoce que “ha sido una estrategia eficiente”. Los palestinos saben que hay más posibilidades de que Israel actúe humanitariamente, que si desobedeciesen a Hamas.
http://www.memritv.org/clip/en/4340.htm

En este, un líder de Hamas se congratula de que las mujeres y niños sirven como “escudos humanos”, incluso la llama una “industria”:
http://www.memritv.org/clip/en/1710.htm

2. En este video, traducido al alemán, se ve a la policía de Gaza cogiendo a palos a personas que quieren escapar de los ataques israelíes, o salir de Gaza para peregrinar a la Meca durante el Ramadán. Hamas los necesita como escudos humanos. Está en alemán, pero las imágenes hablan solas.

En éste, la TV finlandesa confirma que Hamas lanza cohetes contra Israel desde el mismo hospital donde estaba la periodista. Usan a los pacientes como escudos humanos.
En español:
http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Principal/59523/

En finlandés (ésta es la fuente con títulos en ingles)

En éste, la propia ACNUR-Palestina denuncia haber encontrado al menos dos veces importante arsenal de guerra escondido en sus escuelas de Gaza. Con ello, Hamas provoca ataques israelíes sobre las escuelas de la ACNUR y sobre sus propios hijos.
http://www.unrwa.org/newsroom/press-releases/unrwa-condemns-placement-rockets-second-time-one-its-schools

3. En estos dos videos de la TV infantil de Gaza, los presentadores (uno de ellos, una niña y dos militantes disfrazados de peluches) incitan abiertamente un discurso sangriento y de odio a los judíos en otros niños.
http://www.memritv.org/clip/en/4265.htm
http://www.memritv.org/clip/en/4286.htm

4. Hamas reconoce con orgullo que lanzaron misiles contra el Reactor Nuclear de Dimona. El Kipat Barzel lo destruyó en el aire:
http://www.jpost.com/Operation-Protective-Edge/Rocket-alert-sirens-sound-in-Zichron-Yaakov-120-km-north-of-Gaza-362087

En el Tehran Times, un periódico pro-iraní, se calculó que, de haber tenido éxito, los misiles hubieran matado 18.000.000 de personas.
http://www.tehrantimes.com/oped/117238-dimona-israels-achilles-heel

5. Aquí Hamas amenaza de muerte a varios periodistas occidentales que habían reportado cómo los usan de escudos humanos. Hamas lanza cohetes desde el hotel donde duermen, los acusa de espías y les amenaza de muerte por el twitter. Aparecen los periodistas con sus nombres y apellidos (inglés).
http://www.jpost.com/Operation-Protective-Edge/Gaza-reporters-tweets-Hamas-using-human-shields-368689

6. Esta es la Carta Fundacional de Hamas, desde Wikipedia, con el link a su fuente original, totalmente vigente, en la que llaman al aniquilamiento de Israel, al aniquilamiento de los judíos y la construcción de una nación islámica desde el Jordán hasta el Mediterráneo. En relación a los judíos dice en su artículo 20 que hay que llamar “… a la acción “por el pueblo como un solo cuerpo” contra “un enemigo vicioso que actúa de manera similar al nazismo, por lo que no hay diferenciación entre el hombre y la mujer, entre niños y ancianos”.

En el artículo 13 dice que “no hay negociación posible, solo la Guerra Santa”. La Carta Fundacional de Hamas, toda, es una declaración de terror.
http://es.wikipedia.org/wiki/Carta_Fundacional_de_Hamás

Muy recientemente un clérigo de Kuwait ratifica esos principios y aconseja a Hamas por TV: 1) que las mujeres amamanten a sus hijos en el odio a los judíos, 2) atacar a objetivos civiles, 3) preferir la muerte a la vida y 4) a suicidarse por “la causa de Alá”. Si así es el sacerdote, imaginen al militar:
http://www.infobae.com/2014/07/25/1583243-el-video-que-demuestra-el-odio-borremos-israel-la-tierra

7. Al final pongo las fotos, tomadas con mi celular, de 4 misiles de Hamas explotados por el Ejercito Israelí en el techo del edificio donde vivo y sobre mi vecindario. El estruendo es tremendo. También hay una foto de la gente tirándose al piso de un tren israelí mientras somos atacados por Hamas. Mi propia esposa aparece en el piso entre las demás personas.

Para nosotros no es una opinión, sino un hecho contundente y grabado en nuestras vidas, que Israel no atacó a Hamas por una semana, mientras les pedía que cesaran sus ataques a la población civil. Fue una semana bajo terror y suspenso. No fue sino después de esa semana que comenzó la guerra.

Es una evidencia la muerte de centenares de centenares de persona en Gaza. Pero también lo es que esos muertos son llevados al matadero por quienes, a falta de moral, les ofrecen un paraíso en el Más Allá.

ataque al tren

tres cohetes en Ben Gurion, ashkelon

cohete sobre beit canada

Muchos años tiene La Mandrágora

Si hubiera sido una comedia no me hubiera reído tanto
Antonella Martínez

El día jueves 8 de Mayo asistí a una obra de teatro excepcional, cuyo agradable recuerdo guardaré toda la vida. Dado que sucedió en el Centro comunitario Matnás Vollemberg de un barrio de Asheklon, Israel, no hubo críticos de The Guardian o el NY Times, de tal modo que me remito a repetir las palabras de Antonella, mi esposa y mejor crítica: “Si hubiera sido una comedia, no me hubiera reído tanto”.

La obra fue adaptada y dirigida impecablemente por Jaime Berman a partir de la obra “La Mandrágora” de Nicolás de Maquiavelo, organizada por la OLEI de Ashkelon para el grupo de teatro La Máscara. Pero la genuinidad de la obra consiste en que fue actuada íntegramente por personas de edad muy avanzada. El mismo director declara al final de la obra, “si se suman los años de los actores, terminarían todos descendiendo del Arca de Noé”.

No es una pieza en la que uno se entera si los actores son buenos, la escenografía audaz o la dirección concienzuda. No. Por el contrario, es una obra de genuino teatro contemporáneo donde la sorpresa es la protagonista más importante. De hecho, el resultado es muy superior al proceso, es decir, a lo que incluso el director y los actores esperaban.

Cuando comenzó la obra, los más de 7 meses de entrenamiento se veían sólidos, pero luego, algo desplomó toda la cadena de entradas y diálogos. Una colaboradora del público, joven, derrumbó estrepitosamente el tendedero de ropa que había en la escenografía. El director atravesó la escena, al menos una 6 veces, disfrazado de un mamarracho llamado Ligurio, para pedirle al sonidista la entrada musical que nunca estaba a tiempo. El Padre Petaca, que tenía que estar anunciando la llegada del Cardenal durante toda la obra, se desapareció de escena para ir al baño. El director fue a buscarlo y lo puso en su puesto nuevamente. Los actores adelantaban sus parlamentos, y luego los repetían diciendo “ya esto lo repetí”. Algunos actores decían los diálogos de otros actores y otros, por consecuencia, carecían de diálogo. El director salió una y otra vez, vestido de Ligurio, para poner astutamente en boca de sus actores el diálogo roto, cuya secuencia, invariablemente, se volvía a romper. Como resultado, el hilo narrativo de toda la obra abandonó el guión original por diálogos “de contrabando”, como por ejemplo:

-Ahora ¿Por qué no le pedís un regalo al Padre?, y tú ¿Por qué no aceptás el regalo, agradeciéndole?
-Eso… yo acepto gustoso el regalo del esposo…
-…del padre
-… eso, del padre pero ¿Por qué tendría que agradecerlo?
-Si, tenés que agradecerlo porque, porque… [señalando al techo insistentemente]
-¡Ah, el techo de la iglesia!…
-¡Siiii, el techo de la iglesia!!

Las Hermanas del Convento salieron por la puerta equivocada. Al Padre Timoteo, de repente, se le “entumecieron las palabras”, y su interlocutor no pudo más que preguntarle “¿Pero… ¡qué te pasa en la boca!!?” El público advirtió un problema con las planchas dentales y se desternilló de la risa. Nuevamente el director, disfrazado de mamarracho, salía a buscar al sonidista, ya agotado, para pedir una entrada musical que nunca estaba a tiempo, gritando “¡la trece, la trece!!”, y, ante la mirada interrogativa del sonidista, decía en voz alta: “¡coño, si éste no habla castellano!!”. Cuando ya no era posible imaginar otro equívoco, en medio del Segundo Acto, todos los actores entraron al cuarto de la bella protagonista, quien según la historia tenía que acostarse con un hombre que no era su esposo. Y se quedaron todos, los 11 actores, adentro, en silencio, dejando al publico en suspenso por más de 4 minutos. Luego salieron, como si nada.
Todo eso sucedió con una sonrisa desenfadada, escondida en la comisura de los labios de todo el staff, la cual delataba que allí nadie estaba sufriendo y que, de hecho, disfrutaban verse caer por el desfiladero. El público lo entendió y se dejó llevar por la interminable cadena de equívocos, convirtiendo la obra en una de risas, suspenso y sorpresas.

Cuando terminó la obra, entre aplausos entusiastas, el Director dijo, quitándose el disfraz frente a todos: “Uds. seguramente han creído que todos estos errores fueron reales… Y , sí, fueron reales”… “Pero Uds. quizás no se han dado cuenta de que esto que ven aquí, es único en Israel. Es una obra con muchas entradas, con diálogos complejos, pero ellos aceptaron el reto. No conozco ninguna agrupación de teatro en todo el país con personas de tan avanzada edad… Y espero que no haya otra”. Las risas y los aplausos inundaron el teatro. Entonces una Monja, al final, intervino para decir “Quiero agradecer al Director porque nos hizo sentir útiles. Nos hizo sentir que sí podíamos”.

Muchos años tiene La Mandrágora, pero de vida por delante. Nos hizo sentir más vivos, más sabios y más felices.

Ojalá puedan volverla a presentar. Aunque el resultado sea imprevisto, como debe ser.

Venezuela, del 2014 al 2015

En Septiembre del 2013 describí los problemas y la naturaleza de los problemas que íbamos a vivir en el 2014. Lo dejé escrito aquí: https://creartesis2.wordpress.com/2013/09/29/el-juego-trancado-de-la-economia-venezolana-como-salir/

Esto lo escribí y lo advertí claramente a muchos amigos, de oposición y de gobierno, algunos funcionarios del BCV y algunos en la vicepresidencia productiva de Chávez y otros en el llamado poder popular. Tales conversaciones tuvieron lugar desde junio del 2011 hasta los primeros días de octubre del 2013.

 

 

Entre otras cosas escribí:

“El 2014 será un año decisivo para observar la resistencia sociopolítica de la población: pobreza con altos precios petroleros, con elevada desigualdad, mayor inseguridad y un clima político explosivo” (…)

“(…)una razón política, no económica: no es posible acumular más represión en un contexto en el que el Estado no tiene la suficiente legitimidad institucional, su seguidores se dispersan, y los recursos ya está agotados” (…)

“El mercado especulativo, a la sombra de un gobierno que les protegerá, hará aun mas inasible la economía, esto es, menos susceptible de políticas efectivas, acelerará la desigualdad y acelerará la pobreza”.

En otras palabras, escribí desde el 2011 hasta el 2013 sobre la represión que vendría cuando aun no era visible, sobre la explosión política en el 2014 y sobre la incapacidad creciente del gobierno de gobernar en el 2014. Advertí con tiempo que si no se tomaban medidas, se precipitaría una crisis con consecuencias irreversibles.

A diferencia de Dos Santos, que tanto daño le hace al país, no escribí como profeta, sino como un científico social más. No di información exclusiva caída del cielo, sino de análisis sobre las cuentas nacionales, el destino de las importaciones y el impacto que tiene el gasto y la deuda a partir de las estructuras culturales y políticas de ese país.

De hecho, otros también han escrito. Algunos coinciden con este análisis, a su modo. Algunos lo intuyeron y callaron. Otros lo exageraron para promover una movilización de su tribu. En años anteriores el gobierno había hecho oidos sordos a sus propios funcionarios como Tobías Nobrega o Maza Zavala.

Otros, intuyendo lo que pasaba, sin embargo, sepultaron todo y culpabilizaron a la aun invisible injerencia sionista-norteamericana o…. a las víctimas, con el argumento de la cultura rentística de los venezolanos (nueva chistera mágica, sobreutilizada, de la que parecen salir todos los problemas según el chavismo).

Ahora quiero continuar con Uds. esta reflexión, ya en la entrada del 2014.

Lo más importante para los venezolanos es que puedan reconocer cuáles son las razones estructurales de la profunda crisis que viven. Si no saben lo que sucede, no podrán prever lo que sucederá y repetirán eternamente los mismos errores.

La raíz de esta crisis, puedo demostrarlo, está en políticas que comenzaron en 1973[1]. Pero, para nuestros efectos (hoy, Marzo del 2014 y en el marco de un artículo breve) tal raíz puede simplificarse:

  1. el gobierno gastó muchísimo más de lo que entraba por concepto petrolero. Esto no es nada nuevo, absolutamente todos los países petroleros con población importante tienen el mismo problema. A diferencia de lo que se dice hasta el hastío, el dinero del petróleo nunca alcanza, ni nunca ha alcanzado, desde los años 40 hasta hoy.
  2. La lógica de “mantenerse en el poder” y “construir la revolución” conllevó a utilizar los altos precios petroleros en el experimento más soñado de toda revolución socialista: tener dinero para financiar la utopía.
  3. Para compensar estos objetivos, el gobierno se endeudó gravemente, como nunca en la historia nacional y puso las reservas petroleras venezolanas, las más importantes en un solo país, como garantía, endeudando así generaciones enteras. Construyó un mercado artificial para poder mantener artificialmente el caudal de apoyos y dio algunos servicios precarios a la población, aunque no provinieran de prosperidad verdadera. También hizo diplomacia con petróleo y se forjó un escudo internacional con declaratorias y con dinero que no se reproduce.
  4. El resultado hoy es visible. Hay que pagar las deudas, internas y externas. No quedan muchas reservas monetarias. El resto del aparato productivo está destruido o incapacitado para sobrevivir sin gigantescos subsidios directos e indirectos. Hoy Venezuela es un satélite de potencias económicas y de socios comerciales que, como en toda relación neocolonial, prefieren que se sacrifique a la población antes que a los compromisos de deuda, la venta de energía barata y la compra ostentosa de importaciones. Este el período de la historia donde la dependencia de tipo neocolonial es más grave, porque se produce precisamente en el momento que los venezolanos pudieron haber sido soberanos. Venezuela hoy recibe apoyos diplomáticos como ayer los recibieron los países bananeros por parte de los EEUU en los 50-70: porque son socios del mismo esquema de acumulación depredatoria. Como en la Guerra de la Triple Alianza (Uruguay, Argentina y Brasil) contra Paraguay, en Venezuela se desmanteló cualquier sueño de industrialización por muchos años, a favor de la estabilidad de unos vecinos y, ahora, China.
  5. Todo esto tiene consecuencias sociales y políticas. La capacidad de la oposición en entender esto y ponerse al frente de las protestas es su reto mas importante. Porque el país no está dependiendo de ellos ni del gobierno, sino de la bomba de tiempo económica sobre la que se sigue sentado. Si la toda la oposición, por ejemplo, desaparece, la bomba económica seguirá su rumbo. Otras gentes tomarán el testigo de la protesta. De tal modo que si el sistema es incapaz de proveer legitimidad, no es por causa de la oposición y sus argumentos. Hay que deshacerse de esa ilusión. Hay que pensar en tiempos más largos, que permitan al ciclo económico hacer implosión, en su tiempo.
  6. Como prueba de esto, desde Diciembre del 2013 a Marzo del 2014, ya se ha transformado profundamente la escena política, tanto en las Fuerzas Armadas como en la calle, y esto seguirá así por más tiempo, normalmente, con ciclos crecientes y decrecientes.
  7. Esta bomba de tiempo se irá detonando por partes. Este año se seguirá agudizando la inflación y, con ella, la pobreza. Devaluar seguirá siendo una tentación para un gobierno que ya está incapacitado de nuevas salidas. En el 2014 nuevamente los venezolanos perderán de algún modo poder adquisitivo internacional para que el chavismo pueda pagar las deudas. Todo esto, sin expectativas de nuevas inversiones extranjeras en el tejido social (porque de haber inversiones petroleras por el embudo estatal, seguirá redirigiéndose a mantener el status quo, el pago de las deudas internacionales y no en resolver la raíz del problema).

No hay que ser profeta. El país se sigue desangrando financieramente, ya no hay más ingresos extraordinarios ni es posible apostar a un mejoramiento cercano de la economía. El gobierno está ideológicamente incapacitado en casi todo su tren humano para dar respuestas diferentes que no signifiquen, directa o indirectamente, empobrecer más a la población. Porque ya los subsidios en Venezuela empobrecen más a todos y se hacen insuficientes.

Es la realidad contra el dogma. ¿Qué creen Uds. que seguirá pasando?

El ciclo político, pues, se cerrará con el ciclo económico. Por lógica, la autoridad de Maduro se irá desdibujando durante el 2014. Como el ciclo político no da respuestas y el empobrecimiento también significa caída de negocios en sectores de poder, es lógico que se sustituya el gobierno conocido. Al fin y al cabo la legitimidad del chavismo hoy reposa más que nunca en el poder de las armas, y esto es una deuda que alguien, en algún momento cercano, querrá cobrar. Así que, sumando la escalada represiva, la inflación y la tentación devaluacionista, esta no es más que la primera escena de la crisis general, pero ya en fase explosiva.

Por eso, en el 2014 se podría provocar un gobierno tras bastidores y un nuevo gobierno en el 2015, luego del ciclo cultural decembrino. La oposición juega y jugará un papel fundamental e histórico, pero no es posible imaginar un escenario en el que ella sea la única actriz victoriosa de este juego: su sola existencia provee al Madurismo de oxígeno  y es aun percibida como una amenaza en el modelo de acumulación de otros sectores del poder, quienes hoy también tienen un papel protagónico. Estas distancias son salvables, pero requieren aprovechar al máximo el tiempo de crisis en una estrategia unificadora con la sociedad en su conjunto y los sectores económicos del chavismo. No es fácil. En el mejor de los casos, la oposición no será la única actriz, por lo que no es de esperar un desenlace épico para este sector. Pero su rol es crucial: desnuda el tamaño del problema, acelera el cambio y cuenta con sectores de vanguardia en la población.

El nuevo escenario durante el 2015 evacuará el descontento, aunque los tiempos serán aun más difíciles, no puede ser de otro modo. Solo hay que pensar en los problemas laborales, de deuda y legales que deberá enfrentar un nuevo gobierno en el futuro. Pero la imaginación de dinero fresco y nuevas reglas de juego abrirá Venezuela a nuevas oportunidades para el 2016. No es posible predecir en este momento cómo fluirán las inversiones para esos años. Pero en sociología, no hay crisis cuando la gente está mal sino cuando percibe que no estará mejor. Y, de seguir las variables estables (y han sido estables por muchos años) la gente percibirá que estará mejor.

Así que, en condiciones estables, la crisis de legitimidad terminará muy probablemente en algún momento del 2015 o quizás acaso antes, en ciernes, durante el 2014. En relación a la crisis económica, serán necesarios otros datos.

 


[1] En el siguiente texto, en las 40 páginas que van del epígrafe 6.4 al 6.5.2.3, están aclaradas las bases de este problema: http://eprints.ucm.es/17804/1/T34111.pdf . También hay otro artículo escrito en el 2012 sobre este tema, aunque menos audaz: http://www.crearemprendimientos.com/la-caja-negra-de-venezuela/

 

 

¿Quién dijo que las revoluciones las hacen los más pobres?

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Daniel Castro Aniyar

La verdadera fuerza de una nación oprimida no consiste en que su gente no tiene dinero o recursos culturales. Es, por lógica, lo contrario: pueden subvertir el orden de las cosas los que unen sus recursos de poder. Además, los más oprimidos o las mayorías excluidas, no siempre son los más pobres.

Marx dijo en el muy controvertido Manifiesto Comunista que los pobres no tienen nada que perder y por eso pueden hacer la revolución socialista en Francia y Alemania (ambas fracasadas). De modo que quienes hacen una revolución no son estrictamente los más pobres, sino aquellos que no tienen nada que perder.  ¿Quiénes son éstos hoy en Venezuela?¿Cuáles son las mayorías?

Hoy en día tienen mucho que perder en Venezuela los que durante la IV República fueron marginados y hoy reciben bolsas de comida, tienen puestos en el funcionariato, el parafuncionariato (como los paramilitares motorizados) o en empresas quebradas y subsidiadas por el Estado.

Marx incluso denunció con mucha insistencia y claridad el papel siniestro que jugaron los más pobres cuando, para apoyar a las aventuras napoleónicas, les pusieron una bayoneta en las manos a cambio de sopa caliente y cerveza[1].

¿Se imaginan que los españoles hubiesen distribuido persistentemente en las puertas de las iglesias bolsas de frijol, arroz, yuca y aguardiente para pardos y esclavos? ¿Se imaginan que hubiesen vendido, digamos, Puerto Rico a los ingleses (que igual la perdieron al final) y con eso hubiesen pagado el apoyo social que no tuvieron en el momento de la invasión francesa y la gesta emancipadora? ¿Habría habido Independencia ese año? ¿Habrían habido lanceros valientes de los Llanos que atravesasen los Andes? Todo historiador sabe que lo que ofrecían los Patriotas a “los más pobres” no era la Independencia, sino libertad de la esclavitud y tierras, una deuda que no se pagó tras la muerte de Bolívar y que sumió a Venezuela en 75 años más de muerte.

Los romanos ya lo habían inventado. Los franceses lo aplicaron. En ningún caso hubo una revolución. Todo fue solo franco populismo.

Repartir las riquezas es, en sí, positivo. Pero si para ello se deben depredar a todos los tejidos productivos,  no se impulsan emprendimientos reales y rentables, se endeuda el país gravemente ante potencias extranjeras, y se genera otra cúpula favorecida, termina siendo todo una trampa opresora: desempoderas progresivamente a los más pobres, los empobreces más en términos relativos y absolutos, enriqueces progresivamente a la cúpula militarista del sistema y, finalmente, sostienes todo el poder en una ideología vacía y en la razón de las armas.

Por eso que Marx, para seguir la referencia, pensaba en una revolución de los proletarios, para aquellos que controlan el sistema económico con su trabajo. Ellos son el verdadero poder cuando es necesario un cambio. En Venezuela, es precisamente ese sector el que está en la calle. Faltará ver en la calle a los trabajadores petroleros y a los soldados, en la medida en que esta historia continúe.

Ahora. Hay que ser muy cauto en esto. Reconocer la fuerza disponible no significa actuar precipitadamente. Es preparar el nudo y el desenlace.

Y en Venezuela, en esta historia, aun no ha habido ninguno de los dos.

Sigo este tema en una próxima reflexión.

(Gracias a la gente de Creartesis).


[1] Para el interesado, tiene Marx todo un libro sobre esto: “El 18 Brumario”.